Dos holandeses han encontrado la forma de aprovechar el calor residual de una planta generadora de energía, para criar camarón tropical.

 

La empresa se ubica cerca de la planta de energía de Eon, en el parque industrial del puerto de Rótterdam, conocido como Maasvlakte.

“Instalamos una tubería de 2.5 km a la planta de energía, y recuperamos el calor residual del proceso industrial” dijo Gilbert Curtessi.

En un hangar inmenso, se dispone de 24 estanques con agua de mar para el camarón blanco del Pacífico, o Litopenaeus vannamei. Esta variedad de camarón puede crecer hasta 10 cm.

El agua de mar, calentada por un complicado sistema alimentado por el calor residual de la planta de energía, es mantenida a 29 oC, la temperatura ideal para que estos crustáceos crezcan.

Curtessi y su socio Bas Greiner, especialistas en conservación de la energía, esperan vender su simbólico primer lote (1kg de camarón), en septiembre.

Curtessi indico que la granja será la única en el norte de Europa, que pueda ofrecer camarón tropical fresco, así que el pronostica que no abra problema en vender las 60 t, que esperan producir anualmente.

La Dutch Agricultural Economic Institute, dijo que la mayoría de camarón que se comercializa en Holanda es importado de Asía, frecuentemente en estado congelado. Curtessi dijo que los dueños de los restaurantes están esperando su producto.

Con una inversión de € 2.5 millones, la Happy Shrimp Farm, que es financiada por los ministerios holandeses de Agricultura y  Asuntos Económicos y el Puerto de Rótterdam, es solo el primer paso, en la larga vía del desarrollo sostenible.

“Nuestro objetivo en los próximos cinco años, es instalar otras 20 granjas de camarón en todo en mundo” dijo Curtessi, quien agregó que ya existen contactos en Alemania, Usa y Canadá.

“Necesitamos de grandes ciudades en donde se pueda hallar calor industrial residual y un mercado consumidor de camarón fresco” expreso Curtessi.