(Sistema e-once noticias). En Ensenada, Baja California las especies marinas no sólo se pescan, también se cultivan. Un ejemplo es el abulón, que sería algo así como el primo de las almejas y los mejillones.

 

Pero como en cualquier familia existen diferentes clases de abulones como el pahua, que proviene de Indonesia, el amarillo, el australiano de labios verdes, el azul y el negro que pronto podría desaparecer.

Noé García, oceanólogo, expresó: “el abulón negro se considera en aguas mexicanas como casi totalmente extinto”.

Pero en Eréndira, Ensenada se cultiva una especie orgullosamente mexicana, el abulón rojo, el más grande del mundo.

“Estamos hablando de un abulón de 11 pulgadas que puede llegar a tener una edad de 35 a 45 años de edad”, indicó Noé García.

Los abulones se cultivan en tanques de concreto durante unos 4 años hasta que alcanza un tamaño de unas 3 o 4 pulgadas, dejarlo crecer más no es redituable puesto que su manutención puede ser elevada.

“Este tanque con 25 mil abulones en una semana se acaba fácilmente 150 kilos de alimento”, señaló el oceanólogo.

El abulón es un animal que se aprovecha íntegro, las conchas se utilizan para elaborar artesanías y generalmente se come sólo el callo, pero hay quien se lo come entero.

Leonardo Fernández, oceanólogo, explicó: “esto es el callo, lo que se aprovecha. Básicamente agarras con una espátula, lo desprendes pues le puedes quitar la gónada y la cabeza o te lo puedes comer entero”.

Un kilo de abulón vivo llega a costar aproximadamente 30 dólares, que se destinan al mercado nacional e internacional.

Manuel Montes Díaz, secretario de la Comepesca, declaró: “el consejo tiene como objetivo acercar toda esta producción de pescados y mariscos a la mesa del consumidor”.

Aunque en ocasiones ni siquiera se necesita una mesa, por ejemplo los ostiones que se cultivan en Ensenada son de tan alta calidad que se pueden comer crudos y lo único que necesitas es un cuchillo para abrirlos.

Los ostiones se cultivan desde que tienen un tamaño prácticamente invisible.

“Al inicio es una larva que es móvil y eso es como 2 micras, es el 20% de un milímetro”, destacó Francisco Aguirre, productor de ostiones.

En su estado natural las larvas ya crecidas se pegan a las conchas de sus padres para desarrollarse, para cultivarlas se colocan en conchas y se sumergen en el agua, después de un año los ostiones alcanzan una talla de 12 centímetros.

“Esta parte de aquí es la parte donde está alimentándose, todas estas son las microalgas. Ésta es su reserva alimenticia, ésta es la parte de la bisagra, éste es el músculo abductor”, apuntó Francisco Aguirre.

El área de cultivo de ostión en Ensenada es de 173 hectáreas donde se encuentran 4 mil contenedores. Cada uno produce unas 100 docenas de ostión que se comercializan en 24 pesos por docena. La mitad de la producción se vende en Tijuana.

También en Ensenada existe una granja de atún aleta azul, ahí el pez se captura y se engorda hasta que alcanza una medida apta para venderse. De una producción de 50 toneladas semanales la mayor parte se exporta a Japón.

“Llegan fundamentalmente a Japón pero también a Corea, Estados Unidos, México y estamos ahorita ya viendo el mercado de China y el mercado europeo”, manifestó Felipe Charat, presidente de Maricultura del Norte.

El atún orgullosamente cultivado en esta región de México es considerado en Japón, el mejor atún de engorda del mundo.

Fuente: http://oncetv-ipn.net