Barbanza (La Voz de Galicia). Los nuevos propietarios de la granja acuícola situada en el lugar de Seráns, en Porto do Son, negaron ayer cualquier posibilidad, por el momento, de ampliar las instalaciones.

 

Uno de los responsables de la firma comentó que su única intención es ponerla en marcha en el 2008, pues ellos la adquirieron recientemente y estaba completamente abandonada.

Uno de los dueños de la planta, José Juan Sanmartín, se mostró muy sorprendido por las informaciones que apuntaban a la posibilidad de derribar varias casas para ampliar las instalaciones.

El borrador del Plan Galego de Acuicultura incluye la ampliación de la piscifactoría situada en Seráns, que antiguamente era explotada por la firma Nastos, hasta ocupar 11,5 hectáreas.

Los vecinos de la zona mostraron su rechazo a esta posibilidad, pues están afectadas cinco viviendas, que sería necesario tirar en caso de que se llevase a cabo la actuación.

Juan José Sanmartín recalcó que lo único que pretenden en la actualidad es poner en funcionamiento las instalaciones, que llevan paradas unos cuatro años.

El portavoz de los dueños dijo que la nave se cerró tras la crisis del Prestige , pues les entró chapapote. «Nos enteramos que estaba a la venta en el juzgado y la adquirimos».

Además de la planta de Seráns, Sanmartín comentó que su empresa Sisol Acuicultura, tiene una granja de cría de rodaballo en O Grove y también varias bateas y se trata de una sociedad gallega.

Los nuevos propietarios están trabajando en acondicionar las instalaciones y, si todo va como esperan, pretenden que comience a funcionar el año próximo. En la actualidad realizan labores de limpieza, así como la puesta a punto de la maquinaria, pintado y todas aquellas cuestiones relacionadas con la cría de peces planos.

Nueve empleados

Sobre la posibilidad de tirar algunas casas que están en las inmediaciones, descartó esta actuación, pues «no tenemos dinero para llevar a cabo ninguna ampliación. Antes tenemos que ver cómo nos van las cosas, y si después de varios años esto marcha, pues se podría estudiar pero, de momento, esto está descartado», subrayó.

El empresario comentó que en la actualidad cuentan con nueve empleados de la zona. De estos, tres son, precisamente, del lugar de Seráns y que son los encargados de llevar a cabo las labores de la puesta en marcha de la planta de rodaballo, cuyas instalaciones dejaron de funcionar hace unos años.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es