Por: Magdalena Echeverría
(Economía y Negocios). Las cuotas de captura han obligado a los industriales a buscar un mayor valor agregado a los productos, focalizándose cada vez más en el consumo humano, con pescados frescos, congelados y en conserva. Además, muchos actualmente miran con buenos ojos el cultivo de salmones.

 

La pesca: el negocio de Anacleto Angelini que nació en los años 40

El negocio pesquero del grupo Angelini hoy se maneja a través de la sociedad de inversiones Igemar, que tiene participación en la zona norte del país a través de Corpesca y en el sur está presente con un gran porcentaje de South Pacific Korp (SKP).

Anacleto y Gino Angelini fueron los primeros en hacer algo grande del negocio de harina y aceites de pescado a mediados de la década del 40 con la formación de Eperva, que significó que ellos se trasladaran a Arica. Les fue bien y junto a otras empresas pesqueras del sur contaron con el apoyo del gobierno de Jorge Alessandri y de la Corfo para convertir a Chile en un país pesquero.

Corpesca nació a mediados de los años noventa y fue el resultado de la fusión de los activos operacionales de Igemar (ex Pesquera Iquique-Guanayé) con Eperva y Coloso de la familia Menéndez. Hoy, la empresa tiene su fuerte en la pesca de las regiones I y II.

El año pasado, la reducida cuota de captura de jurel para la zona norte afectó los resultados de la empresa y el nivel de empleos. Por eso, los cuatro senadores del extremo norte presentaron juntos un proyecto de ley que busca aumentar las cuotas de captura del jurel (una de las especies de la zona junto con la anchoveta, caballa y sardina) desde 144 mil a 300 mil toneladas. Esta iniciativa ha sido fuertemente rebatida por los industriales del sur, agrupados en Asipes, que aseguran que eso afectaría su negocio por ser el jurel una especie que migra del norte al sur y que sólo beneficiaría al grupo Angellini.

Pesquera Itata de los Sarquis: con proyectos salmoneros

Los Sarquis están en el negocio pesquero desde 1948, cuando el padre de Sergio Sarquis compró Sociedad Industrial de Pesca, empresa que hoy se llama Pesquera Itata, que se transa en bolsa, y que vende más de US$ 100 millones anuales. Hasta hace poco los productos de Itata eran harina, aceite y pescados congelados. Pero las cosas han cambiado y para los próximos seis años la empresa tiene planes de inversiones anuales cercanos a los US$ 10 millones en salmonicultura. Ellos han dicho que esperan que dentro de ese plazo este negocio signifique un 50% de los ingresos de la compañía, que ve con buenos ojos aumentar los productos para consumo humano.

Pescanova, los españoles de la pesca

Pescanova es una compañía líder en España en pescados y productos del mar, y actualmente tiene empresas que operan en distintas partes del mundo.

Uno de los mercados donde tiene presencia es Chile; y con Pesca Chile, que existe desde el año 1983 y que está centrada principalmente en el extremo sur de nuestro país.

La filial chilena actualmente cuenta con un total de 14 embarcaciones y, además, exporta más de treinta especies marinas al resto del mundo.

Los productos

La jaiba, los erizos, el congrio dorado, el pulpo, la merluza austral, la merluza de cola y el bacalao están entre sus productos.

Asimismo, tienen cultivos de salmones en el sur de nuestro país.

Pesca Chile tuvo el año pasado ventas anuales por un monto superior a los US$ 132 millones y para este año esperan mejorar los resultados obtenidos a la fecha.

La apuesta de la familia Stengel, dueña de la Pesquera Bío Bío

Hoy Pesquera Bío Bío captura pelágicos pequeños como la sardina, anchoveta y jurel, con los que fabrica harina y aceite de pescado. Además, surten de materia prima a otras empresas de la familia Stengel, la de Congelados del Pacífico que trabaja con pescados congelados y Unifissh Canning en las conservas. Juntas tienen ventas anuales por cerca de US$ 100 millones.

Además, están involucrados en cultivos de salmones, truchas y mariscos en la X Región, con los que buscan el crecimiento de los ingresos que no se pueden lograr por las cuotas fijas en lo que es pesca extractiva.

Fernández y Cifuentes, socios de Camanchaca

Mucha visión tenían los socios de Camanchaca cuando compraban las sobras de las otras fábricas para obtener un concentrado. Tan rentable era que pronto la competencia comenzó a utilizar el "agua de cola", que hoy significa nada menos que un cuarto de la harina de pescado. Ante eso, ellos comenzaron con sus propios buques y hoy son un importante actor en el mercado. Además de la harina de pescado, ellos tienen congelados que dan un mejor uso al jurel, y cultivos de salmones, ostiones y abalones.

San José ahora con salmones y choritos

Pesquera San José (Coloso) está presente en las regiones IV, VIII y X, y su malla de productos es muy amplia: harina y aceites de pescado, sumado a conservas, cultivos de ostiones, pescados congelados, jibia, filetes de pescado, mejillones y mariscos congelados. Tienen 8 barcos pesqueros y en los últimos años han enfocado su producción hacia el consumo humano.

El año pasado la empresa ligada al grupo Lecaros Menéndez compró el 50,5% de la empresa de Salmones Humboldt, que tenía cultivos de salmones. Hicieron inversiones en infraestructura para ser más competitivos y esperan obtener en una década retornos por al menos US$ 55 millones. Además, desde finales del 2006 producen choritos.

El Golfo, del grupo Santa Cruz-Yaconi

Lograr sacar el mayor valor a las cuotas máximas de captura permitidas a la empresa es algo que El Golfo ha hecho muy bien.

Imitando a países como Noruega y bajo la premisa de obtener mejores precios e invertir a largo plazo, es que ellos han puesto énfasis en productos de mayor valor agregado.

Actualmente, su fuerte son los filetes congelados, el surimi, y los pescados apanados con distintas formas, que se suman a la tradicional harina y aceite de pescado.

La empresa, que fue fundada por Walter Stengel en los años sesenta, está en manos de sus actuales propietarios desde 1986.

Sus socios principales son Jaime Santa Cruz y Hugo Yaconi, que comparten propiedad con Manuel Santa Cruz, Ernesto Noguera y Mario Vinagre.

Presencia regional

Hoy, la empresa tiene cultivos de ostiones y choritos, y desde el año 2006 ha invertido fuerte en el negocio de los salmones.

Tienen presencia en las regiones de Antofagasta (II), del Biobío (VIII), Los Lagos (X) y también en Aisén (XI).

El Golfo como empresa exportadora tiene, además de sus oficinas instaladas en nuestro país, sucursales en Argentina y en España -en la capital Madrid-, las que a su juicio les permite estar más cerca de sus mercados.

Friosur: lo rentable del extremo austral

Con sus cinco buques pesqueros, la empresa Friosur -del holding Dersa- obtiene especies de alto valor en el mercado internacional.

De hecho, ellos son uno de los principales proveedores de merluza austral para España, donde esa variedad es muy apetecida.

Además, junto a otros chilenos, abastecen de merluza a la cadena Mc Donald"s en los mercados internacionales.

Desde el año 1986, ellos han combinado exitosamente la pesca con el cultivo de salmones en el extremo austral del país, en la Región de Aisén (XI).

Fuente: http://www.economiaynegocios.cl