A nivel mundial se viene promoviendo que las naciones en desarrollo, que conserven sus bosques, emitan bonos de captura de carbono, debido a que los bosques son los principales sumideros del dióxido de carbono (CO2). En este sentido, las empresas, individuos y países desarrollados que deseen compensar la emisión de gases de efecto invernadero pueden adquirir las Reducciones Voluntarias de Emisiones (VER por sus siglas en ingles) o conocidos como bonos de captura de carbono.

 

El precio  promedio por tonelada de carbono capturado se encuentra entre US$ 13 a 20 (US$ 3.55 a 5.50 por tonelada de CO2).

Tanto las macroalgas como las microalgas requieren del CO2 para su crecimiento; en este sentido, ¿Pueden los productores de algas o los pescadores artesanales que gestionen y conserven praderas de algas marinas emitir bonos de captura del carbono?. De acuerdo Sinha*, la producción de 3.5 toneladas de algas requiere de 1.27 toneladas de carbono, y cerca de 0.22 toneladas de nitrógeno y 0.03 t de fósforo, basado en estos indicadores debería impulsarse que los productores de algas marinas puedan emitir también bonos de captura de carbono, por el servicio ambiental que ofrecen, como una forma de incrementar los ingresos económicos.

Sin embargo, aun se requiere desarrollar metodologías para determinar la captura de carbono por parte de las algas marinas en función de la especie, ubicación geográfica, etc, tanto en las praderas naturales, como en las zonas de cultivo. En esto deben participar los centros de investigación y los respectivos gobiernos estatales.

Una de las ventajas de las algas marinas es su rápido crecimiento y por ende van a tener una mayor captura de carbono, a diferencia de los bosques en donde la captura del carbono solo se realiza durante el crecimiento de los árboles, que además son de lento crecimiento.


Sinha V., L. Fraley & B. Chowdhry. Carbon dioxide utilization and seaweed production .