Recife. El coordinador general de Maricultura de la Secretaria Especial de Aqüicultura e Pesca (Seap), Felipe Suplicy, dijo que el cultivo de algas, moluscos y crustáceos en las unidades de conservación, los llamados parques acuícolas, puede ser una salida para que las comunidades se queden en sus lugares de origen. El participo ayer en el 1er Seminario de Maricultura y Pesca de Pernambuco.

 

De acuerdo con Suplicy, el gobierno federal esta tentado a viabilizar alternativas de generación de empleo e ingresos para las comunidades que viven de la extracción de recursos costeros, como mariscos y cangrejos, que son finitos.

“Existe una serie de acciones que están en marcha, como la elaboración de planos locales de desarrollo de la maricultura, que es un instrumento de planeamiento para definir las áreas propicias para la implementación de actividades, considerando a todos los usuarios de los recursos costeros como la pesca, navegación y turismo” dijo Suplicy.

Suplicy informo que el Plano Nacional de Expansión de la Maricultura incluirá seis estados y 51 municipios a lo largo de la costa de Brasil.

Por su parte, Itamar Rocha, presidente de la Associação Brasileira de Criadores de Camarão (ABCC), dijo que la producción nacional de camarón disminuyó. De acuerdo con Rocha, debido a esto las exportaciones caerá 42% este año, en comparación a los ingresos percibidos en el 2003. “El kilo de camarón de 11 gramos era vendido hace cuatro a años a un valor equivalente de R$ 11 y bajo a R$ 5 este año” comentó.

Rocha informó que es preciso un incentivo financiero, principalmente para que los pequeños productores puedan transformar sus actividades en oportunidades de negocios, generadores de renta y divisas.

El director general de la Agência de Desenvolvimento do Nordeste, Zenóbio Vasconcelos, afirmó que Brasil tiene condiciones para recuperar, por medio del uso del conocimiento científico, la oferta de recursos marinos, siguiendo el ejemplo de Chile. De acuerdo a las estadísticas de la SEAP, Brasil produce, por medio de la acuicultura, unas 300 mil toneladas anuales de pescado, la mitad de la producción chilena.