Por: José Cruz Delgado González
Tepic (Rumbo de México). Tecnología, ciencia e investigación unidas indican que la pesca, como actividad del sector primario, está en vías de extinción para dar paso a la acuacultura y la maricultura con productos que demanda el mercado mundial. “La competencia ya no es entre nosotros, ahora en con el mercado internacional”, opina el investigador Pablo López Domínguez.

 

Con un litoral de 289 kilómetros, abundante agua dulce, marismas y zonas estuarinas los pescadores se abren a la posibilidad de incursionar en nuevas ramas productivas y en los grandes negocios, a partir de cultivar especies cotizadas en el mercado internacional, organizar cadenas productivas, dar valor agregado a sus productos y compras pactadas con anticipación.

La tendencia mundial indica que los agronegocios tomarán un impulso sin precedentes, considera Martín Téllez Castañeda, coordinador de Pesca y Forestal de los Fideicomisos Instituidos en Relación con la Agricultura (FIRA).

Explica que “el mundo ya está organizado en ‘pandillas’: la Unión Europea, la de Estados Unidos y la asiática.

Las oportunidades no vendrán solas, agrega, se requiere de desarrollo para ser competitivos; un ejemplo: a China le cuesta 5 mil dólares mandar un contenedor al estado de California en tanto que a los mexicanos les cuesta lo mismo, o más caro, mandar un tráiler a la frontera por carecer de una carretera que vaya del centro del país a la frontera norte.

En opinión del investigador Pablo López las “pandillas” mexicanas también han segmentado su radio de acción y toman en cuenta a las colonias de mexicanos en el extranjero, concretamente en Estados Unidos.

Nayarit cuenta con casi 500 mil habitantes en su capital, Tepic, y un número similar en el estado norteamericano de California que no están incluidos en el desarrollo de su entidad natal.

Acorde a la tendencia, la introducción y diversificación de la acuacultura en la entidad rinde sus primeros frutos: 50 por ciento de la producción acuícola y pesquera en Nayarit proviene de organizaciones que emplean la tecnología para la producción, y la región promete dar mucho más; la condición es observar el comportamiento del mercado internacional para detectar que sus necesidades alimenticias ampliamente puedan ser cubiertas con productos que incluyan un valor agregado.

LA TRANSFORMACIÓN DEL PESCADOR

Con una nueva visión, la labor de los pescadores no termina en la captura y entrega del producto al comerciante, falta el toque de distinción, el detalle que los haga únicos y atractivos para el comprador potencial.

El análisis de nichos de mercado incluye observar el ritmo de envejecimiento de la población, la incursión de la mujer en las actividades productivas que las alejan de la cocina por lo que requieren de alimentos procesados y de fácil preparación para economizar tiempos; también el análisis del consumo de comida “chatarra” y las alternativas “sanas” de alimentación, en donde los productos del mar marchan a la cabeza.

El camarón, que en el pasado tuvo un auge inusitado en el mercado internacional, ahora sólo ocupa un pequeño sector: apenas cinco por ciento de la demanda mundial; los crustáceos fueron desplazados por los alimentos preparados fuera del hogar: en restaurantes.

Así, prácticas tradicionales quedan en el pasado y la acuacultura se complementa con los negocios en donde los costos son ponderados; actualmente más de la mitad de la producción proviene del medio cultivado, sólo de camarón se registraron 4 mil 500 toneladas, en comparación con las obtenidas en el medio natural que fue de 3 mil 000 toneladas anuales.

En la década de los ochenta, Nayarit sirvió como laboratorio para las primeras granjas camaronícolas, aquí los técnicos aprendieron a trabajar en pozos o cajas en el terreno que provocaban un gran impacto en el ambiente. Diez años duró la bonanza; para los noventa lo ganado y aprendido se vino abajo; los técnicos emigraron al vecino estado de Sinaloa y Nayarit perdió la posibilidad de capitalizar el desarrollo alcanzado para quedar una vez más en el rezago.

Al inicio del siglo XXI, la acuacultura vuelve a dinamizar la economía, con tecnología de punta, en condiciones controladas está desde el municipio de Huajicori hasta los alrededores de la capital del estado, pasando por Santiago, Ruiz y Rosamorada, entre otras regiones.

EL CAMARÓN YA NO ESTÁ DE MODA

La Carta Nacional de Pesca tipifica al camarón como un recurso de máxima capacidad de explotación en sus cuatro especies: azul, blanco, rosado y cristal; la producción es beneficiada con la construcción de atracaderos integrales, rampas de botado, cuartos fríos, rampa de botado, secaderos de camarón y cercos perimetrales.

En el poblado de Palapares hay uno; en San Miguel se construyó el primero y se edificará otro; hay proyectos en marcha para Pancho Villa y en los puntos de producción pesquera del estado. En 2005 recibieron apoyo 59 comunidades que pretendían el desarrollo de actividades alternativas.

En busca de nuevas opciones, se hacen pruebas sobre cultivos marinos en las que participan constantemente maestros y alumnos de la Escuela de Ingeniería Pesquera en Chacala y La Cruz de Huanacaxtle; actualmente hay tres cultivos de peces en Nayarit. Los estudios experimentales se realizan con especies como el pargo y guachinango.

Eso es sólo el inicio, falta dinamizar el sector pesquero con una nueva perspectiva que le permita aprovechar el potencial subutilizado, abrir nuevos mercados, establecer contacto con nuevos socios compradores, no es gratuito que los analistas consideren que las crisis sirven para renovar la industria.

Sobre este tema, el oceanólogo Pablo López Domínguez realizó estudios del comportamiento de la actividad acuícola y la maricultura en el mundo.

Su planteamiento se centra en la necesidad de aprovechar el mercado internacional con productos locales que tengan demanda en el exterior; como el ostión que no está suficientemente aprovechado por haber un rezago en la actividad pesquera de más de treinta años. Las especias que pueden ser explotadas son más de treinta, sólo cinco de ellas son explotadas, el camarón sigue siendo el recursos por excelencia.

Al exponer las posibilidades, el investigador incluyó las carencias que habrán de ser subsanadas, tales como transferencia de tecnología en lugar de seguir “experimentando” lo que ya está probado; desarrollar un ordenamiento que establezca las bases del desarrollo para el sector pesquero, la creación de una legislación para este ramo productivo aún carente de leyes propias.

Y para llevar más allá su propuesta incluye la necesidad de crear un plan maestro y un instituto de acuacultura que concentre el historial del sector “para que no se pierda la memoria”.

Más allá en su análisis considera la necesidad de vincular tecnología con investigación financiada a través de un fondo de fomento estatal que regularía los recursos y serviría de fondo de garantía para acceder a más recursos.

Finalmente la parte que corresponde al gobierno: cambiar el esquema de funcionamiento y dejar de depender del ordenamiento de la federación para tomar decisiones en una secretaría estatal, porque el futuro no puede esperar.

Fuente: http://www.rumbodemexico.com.mx