(La Segunda). Estudio encabezado por Fundación Chile busca obtener productos novedosos y de buena calidad, que posean valor agregado. Entre ellos destacan el omega 3, desechos y la carragenina asociado a productos lácteos, alimentos preparados y cuidado personal.

 

El aprovechamiento de subproductos marinos como la piel de salmón, la taurina del krill y la carragenina de las algas constituyen una nueva oportunidad de desarrollo de negocios futuros innovativos, especialmente si se agrega valor al producto de exportación.    

Según explica el director del programa de Industrias Pesqueras de Fundación Chile, Alberto Ramírez, sólo es necesario saber distinguir muy bien dónde se encuentran las oportunidades. “Si bien existen diversos productos en los cuales no es rentable entrar a competir, ya que involucra a industrias altamente desarrollas, con inversiones millonarias, sí hay campos donde se poseen grandes ventajas comparativas. Lo importante es obtener productos novedosos y de buena calidad, que posean valor agregado”, puntualiza.    

En esa línea, el área de Recursos Marinos de Fundación Chile está ejecutando el proyecto Innova Chile - Corfo “Mapa de Oportunidades de Innovación de Productos Biotecnológicos Marinos”, cuyo objetivo es identificar y dimensionar las oportunidades para el desarrollo de negocios de innovación en biotecnología asociadas a recursos marinos en Chile.     

Un ejemplo es el caso del salmón, donde a diferencia de Noruega, que exporta mayormente el pescado completo gracias su cercanía de los mercados, Chile envía al exterior principalmente el filete. “Si bien somos el número dos en el mundo en producción de salmón después de Noruega, nuestro país lidera el mercado mundial en subproductos de salmón”, explica Ramírez. Por tal razón, la oportunidad estaría en que actuales desechos como cabeza, piel, vísceras y sangre se conviertan en potenciales materias primas. “ De hecho, si el manejo del subproducto se realiza con el mismo cuidado que el producto mismo, se pueden obtener proteínas de excelente calidad, similares a las alternativas como albúminas de huevo o proteínas de vacuno”, agrega el profesional.    

Entre las opciones que se barajan están extraer el omega 3 del aceite del salmón y valiosos compuestos para la industria alimenticia a partir de su sangre; y a partir de su piel y cartílagos, obtener colágeno para la industria cosmética.  

En otras líneas, el krill puede aportar omega 3, fosfolípidos y taurina, importante componente de las bebidas energéticas. En el área de las algas, gran potencial lo tiene la carragenina, polisacárido natural de propiedades de gelificantes y de retención de humedad que está asociado a la elaboración de productos lácteos, alimentos preparados y cuidado personal, y que también se utiliza en la industria de carnes procesadas y de productos de dieta, tanto líquidos como en polvo.    

El estudio está siendo apoyado por diversas encuestas a expertos del sector, la consultora Cofee Business e investigadores internacionales como los doctores Utz Dornberger, Director del Centro INNOWAYS de la Universidad de Leipzig, Alemania, y Jean-Pascal Bergé, del Instituto Francés de Investigación para la Exploración del Mar, IFREMER.  

Fuente: http://www.lasegunda.com