Santiago (Ecoceanos News). La baja en más de 3 puntos porcentuales en el precio de las acciones de las compañías acuicolas que se transan en la bolsa de Santiago y una prohibición de traslado de salmones vivos en la zona afectada, son las primeros síntomas que ha generado el brote de la Anemia Infecciosa del Salmón (AIS), que se diagnosticó en jaulas marinas en Chiloé.

 

Estos hechos, ocurren mientras representantes de la industria, funcionarios estatales y académicos realizan diversas reuniones para enfrentar este episodio que no tendría soluciones fáciles. Se habla de fuertes restricciones y cambios en el sistema logístico de transporte en tierra y mar entre las Regiones de Los Lagos y Aysén.

Esto porque para combatir la AIS no hay ninguna vacuna disponible y en ocasiones en que este virus ha atacado granjas marinas en el hemisferio norte ha generado incluso hasta el 100 por ciento de mortalidad.

Esta no es la primera vez que el virus -cuya especie pertenece al género Isavirus y a la familia de los Orthomyxovíridos-, es registrado en el país. Ya en años anteriores se había registrado en salmon Coho, especie que no es afectada tan drásticamente como el salmón Atlántico.

Sernapesca califica la situación como “sospecha fundada” de la presencia del ISA según un documento oficial difundido el pasado viernes. Pero es “sotto voce”, que, a pesar que SalmonChile asegura que no es grave y no realizarán “eliminación sanitaria”, varios empresarios están preocupados porque ésta sería parte necesaria de las acciones para controlar el virus, con lo cual se generarían grandes pérdidas.

La autoridad pesquera recomendó implementar “medidas de desinfección adecuadas para las personas, utensilios, alimentos, desechos y vehículos; y la aplicación de procedimientos de manejo y cosecha que eviten la propagación de la enfermedad”.

Según la Organización Internacional de Epizootías (OIE) la mejor profilaxis para reducir la incidencia de la AIS –tal como se hizo en Noruega-, es establecer medidas “en materia de restricciones relativas a los movimientos y transporte de peces, la desinfección de los desechos y de las aguas usadas procedentes de los mataderos, reforzamiento de la matanza sanitaria y restricciones sobre las piscifactorías afectadas, sospechosas de estar infectadas o simplemente situadas a proximidad”.

La OIE además, declara a un país libre de la AIS, luego que pasen 25 años sin que se registren brotes de esta enfermedad o a lo menos 10 años en que el país haya “reunido ininterrumpidamente las condiciones elementales de bioseguridad”, de acuerdo a una serie de severas normas de este organismo internacional.

El ictiólogo y académico de la Univesidad Austral, Dr. German Pequeño, afirmó a Ecoceanos News que esto nos llama a preguntarnos “qué tipo de control realiza el Estado sobre las prácticas de la industria, y que tipo de control de los impactos ambientales hace la propia industria acerca de sus operaciones. El control y evaluación, debe ser minuto a minuto”, afirmó el especialista.

El Dr. Pequeño mostró su preocupación acerca de la diseminación de esta enfermedad porque salmones escapados pueden traspasar esta enfermedad a otros sectores. Además advirtió que “a pesar que esta enfermedad no afecta al ser humano, los defensas de los peces pueden ver debilitadas y a la vez contagiarse con otras enfermedades que potencialmente pueden afectar al ser humano”.

En tanto el Dr. Ricardo Enriquez, docente del Instituto de Patología Animal de la misma casa de estudios afirmó que “la autoridad debería establecer la restricción del movimiento de los animales, decidir el sacrificio sanitario de los afectados, establecer una política de diagnóstico oficial y establecer una política de la eliminación de los RILES de las plantas de proceso”.

El Dr. Enriquez señaló además que la OIE ya tiene considerado a Chile como parte de los países con presencia de AIS y al ser consultado si este virus puede afectar a peces nativos, respondió que “pudieran ser portadores. De lo que se conoce del virus es que en la experiencia escocesa sí se ha transformado, por ejemplo la trucha de mar como portadora”.

“Los noruegos tienen establecido que pudieran tener como reservorio el Cook que es el bacalao y el Polack, un tipo de jurel”.

El especialista de la UACH señaló también que podría ser que algunos peces nativos, al ser portadores, podrían ser diseminadores de esta enfermedad. “Ese es uno de los principales problemas que tienen los escoceses con el virus. Más que los nativos, los peces asilvestrados son los que mantienen el virus en el ecosistema”.

MOVIMIENTO EN VALOR DE ACCIONES
Junto con la noticia de la aparición de este virus, el precio de las acciones de las dos compañías salmoneras presentes en la bolsa de Santiago sufrieron su primer cuestionamiento por parte de los inversionistas.

Hoy miércoles las acciones de Invermar registraron su segundo día consecutivo a la baja. El precio de los papeles de esta compañía cerraron el lunes con un valor de 600 pesos, el martes cayó el valor a $575 y hoy miércoles nuevamente se registró una baja al llegar a $566. Estas cifras representan una caída de casi 5 puntos porcentuales en dos días.

En tanto la otra compañía, Multiexport Food, que hace menos de un mes comenzó sus transacciones, el martes registró una baja de -2,2% ya que de un precio de cierre el lunes de 364 pesos, el martes la acción de Multiexport Food cerró en $356. Hoy en tanto, la acción se vendió a $360.

El mercado accionario reaccionó tal como lo habían ya pronosticado diversos analistas pues el precio de las acciones de la industria salmonera variará en una relación directa a lo que ocurra con las condiciones sanitarias de la industria.

Por ejemplo el Informe del Estudio Larraín Vial sobre Multiexport Food afirmó que “actualmente, algunas organizaciones medioambientalistas han exigido la eliminación del uso de antibióticos en la acuicultura. De prosperar esta iniciativa, la industria observaría un aumento en las tasas de mortalidad de los peces, lo que implicaría aumentos en los costos de producción”.

Ante esto se debe tener en consideración que Chile es uno de los países que está yendo contra las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud de restringir el uso de antibióticos en salud humana y prohibir totalmente el uso de antimicrobianos de última generación en la producción animal. En los últimos años el país se ha convertido en uno de los principales importadores de estos fármacos, los que van orientados principalmente a acuicultura.

Esto queda en evidencia ya que mientras en Noruega durante los últimos años, se utiliza aproximadamente una tonelada de antibióticos para una producción cercana a las 600 mil toneladas anuales de salmón, en un solo centro de cultivo en Chile, para una producción de 2.200 toneladas de salmónidos, la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) presentada a las autoridades indica que se usarán 1,1 toneladas de antibióticos del tipo Flumequina, Acido Oxólinico y Oxitetraciclina, todos ellos, antimicrobianos de última generación.