JUSTIN BLUM
Bloomberg
Joseph Basile, científico del estado de Alabama, coloca un filete de bagre congelado en una procesadora industrial de alimentos y lo pulveriza.

La pulverización en un laboratorio en Montgomery forma parte de un muestreo de pescado y mariscos importados para buscar medicamentos que las autoridades reguladoras de Estados Unidos dicen que pueden causar cáncer o aumentar la resistencia a los antibióticos. Funcionarios de Alabama han encontrado medicamentos prohibidos que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EEUU no detectó en mariscos y pescado provenientes de China, Vietnam y otros países asiáticos.

''Estoy seguro de que la FDA probablemente desearía que desapareciéramos'', dice Ron Sparks, comisionado del Departamento de Agricultura e Industrias de Alabama, que realiza el muestreo, en una entrevista. ``Yo quisiera más bien que trabajaran con nosotros''.

Mississippi, Arkansas y Louisiana también han encontrado medicamentos prohibidos en pescado y mariscos importados, según declaraciones de autoridades reguladoras en esos estados. Las pruebas, realizadas después de que los productos fueron aprobados en los puertos de EEUU y enviados para su venta en tiendas o restaurantes, demuestran que la FDA no está protegiendo adecuadamente a los consumidores, opinan partidarios de la seguridad alimentaria.

La FDA dice que hace una buena labor en mantener a los productos inseguros fuera de la cadena de suministro. En junio la agencia empezó a bloquear las importaciones de algunos pescados de criadero de China hasta que los importadores proporcionaran pruebas que demostraran que los productos no están contaminados.

Aun así, de las 94 muestras de bagre chino revisadas por Alabama desde marzo, el estado informa que 41 demostraron tener fluoroquinolones, antibióticos prohibidos en EEUU en el pescado. De más de 13 muestras de especies similares al bagre, incluso uno llamado basa, en cinco de los exámenes se detectó la presencia del antibiótico.

Comer pescado o mariscos con fluroquinolones puede aumentar la resistencia a antibióticos similares utilizados en humanos para combatir infecciones, según la FDA.

Productores de pescado de China y otros países usan fármacos prohibidos en EEUU para evitar enfermedades en animales que crecen en criaderos atestados y en condiciones insalubres, según un informe.

EEUU importó 5,400 millones de libras (2,450 millones de kilos) de pescados y mariscos en el 2006, 69 por ciento más que en 1996.

Fuente: El Nuevo Herald