La industria del abalón de Victoria, viene demandando al Gobierno del Estado a rechazar los planes para mitigar las restricciones de cuarentena, debido al virus mortal que viene devastando a las poblaciones silvestres, a lo largo de la costa sud-oeste.

 

Esto permitirá que las granjas de acuicultura continúen comercializando sus productos o liberando sus efluentes al océano hasta que la enfermedad sea detectada, o a una orden del Gobierno.

El virus viene devastando las poblaciones de abalón a lo largo de los 200 km de costa, después de que el virus salió de una granja hacia la naturaleza, informaron los miembros de la industria.

Así como lo informo The Sunday Age la semana pasada, la enfermedad se ha presentado en el sur de Australia y la bahía de Port Phillip. Las regulaciones pesqueras de 1998 establecen que los productores no pueden descargar agua o transferir animales una vez que la enfermedad haya sido detectada.

Pero otra ley, la Livestock Disease Control Act 1994, también provee instrucciones sobre la gestión de la salud animal, sin forzar a los productores a implementar medidas, a menos que estas se han ordenadas.

Un “Plan de Acción” escrito por el Department of Primary Industries, este año solicitó regulaciones más amigables con el usuario, para los acuicultores.

Estos incluían los requerimientos para reportar enfermedades en la Livestock Disease Control Act. Pero Vin Gannon, secretario de la Victorian Abalone Divers Association, dijo que esto es prueba de que el DPI favorece el cultivo, a expensan de los extractores y el ambiente. El portavoz de la DPI dijo que todas las enfermedades fueron respondidas bajo la Livestock Disease Control Act.

Fuente: The Age