La semana pasada se realizó en Fortaleza – Brasil, el segundo taller internacional para el establecimiento de una guía internacional para la certificación de la acuicultura, patrocinado por FAO y NACA, con la finalidad de consensuar y establecer estándares de aplicación mundial, para los productos acuícolas. Este esfuerzo permitirá, en el mediano plazo, que los estándares de calidad de cualquier país se basen en normas internacionales de aplicación universal.

 

En este sentido, debemos hacer un análisis en cada país para conocer si cumplimos o no los estándares propuestos, debido a que el país que no alcance estos estándares sencillamente quedaría fuera de los circuitos comerciales internacionales.

De esta forma, tanto los gobiernos como los productores, están llamados a establecer programas y proyectos para lograr la certificación de los productos acuícolas en sus respectivos países. Asimismo, estos estándares deberían ser también de aplicación en cada país, como bien se conocen en muchos países existen un doble estándar, según el destino del producto (mercado local o exportación).

Los problemas se presentarán en muchos países en vías de desarrollo, en donde por lo regular no se cumplen con las medidas mínimas de seguridad y por otro lado, los gobiernos no cuentan con los recursos suficientes para promover la adopción de estos estándares. De esta forma, se debe incluir una aplicación paulatina de los estándares en estos países y programas de apoyo en el establecimiento de estándares de calidad.