Guayaquil (El Comercio). Para el mercado estadounidense y europeo ya no es suficiente importar solo camarón pelado o molido. Los gustos obligan a los proveedores a ofrecer brochetas, listos para asar,  apanados, en anillos o en su salsa.

 

La Cámara Nacional de Acuacultura dice que  el 70 por ciento de las exportaciones del Ecuador tiene   un valor agregado, es decir, se venden empacados, listos para la sartén, el microondas o la mesa.

Según cifras del Banco Central del Ecuador, entre enero y mayo del 2007 se vendieron 413 000 kilos de camarones    apanados y en conservas. A EE.UU.  se vendió el 61 por ciento y a Chile   un 24 por ciento. También compraron el producto en Italia y Canadá.     

Cada mercado tiene su preferencia, según explica César Medranda, de la empacadora Ormasa. Europa, por ejemplo, prefiere las coronas de 24 camarones listos para colocar en el microondas.

A ese mercado también se envían pinchos, donde se colocan los crustáceos pelados y enteros. También se venden precocidos.

En EE.UU.  prefieren al granel o en fundas de uno y dos kilos. Y en el Mediterráneo es apetecido el crustáceo con cabeza y piel.

Cada empacadora conoce los gustos de sus clientes. Por eso existen áreas para tratar todos los productos. En Ormasa, por ejemplo, más de 150 personas se encargan de colocar los camarones en recipientes especiales para la venta.

Cada mes, en esa industria se procesan más de 1,8 millones de libras en todas las presentaciones.   

El proceso se inicia con la limpieza. Luego es colocado uno por uno en un empaque, listo para ser cocinado. Se cuida que el camarón permanezca congelado.  

Hay 25 empacadoras locales que trabajan en darle un valor agregado al producto exportable. Una de las presentaciones más demandada es el cebiche congelado, dirigido a los ecuatorianos que viven en otros países, sobre todo España y Estados Unidos.

Fuente: http://www.elcomercio.com