Santiago (Ecoceanos News). La Confederación Nacional de Pescadores Artesanales (Conapach) denunció hoy la masiva diseminación de antibióticos por parte de las compañías salmoneras que operan en el ecosistema estuarino de Reloncavi, en la Región de Los Lagos.

 

“Un solo centro de cultivo de estas especies exóticas utiliza más antibióticos que toda la industria productora de salmónidos en Noruega y en el estuario hay 29 centros salmoneros”, dijo el Presidente de Conapach, Cosme Caracciolo, quien sustenta su información en las Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA) de las propias empresas.

Estos datos fueron publicados en el informe “Efectos ambientales y económicos de la salmonicultura intensiva sobre la pesca artesanal del estuario del Reloncaví” que elaboró el Biologo Héctor Kol, responsable del Programa de Salmonicultura de la Confederación de Pescadores.

El documento revisa las DIA de 16 de los 29 centros de engorda de salmones en este frágil ecosistema y afirma que las compañías están usando un total 85 toneladas de antibióticos para una producción cercana a las 42 mil toneladas de salmones.

Las DIA también entregan los tipos de antibióticos que usan las empresas: Florfenicol (1.215 kilos), Acido Oxolínico (8.866 kg.), Flumequina (12.580 kg.) y Oxitetraciclina (62.335 kg).

Las empresas que operan en esta zona son Aguas Claras (propieda de AquaChile), Camanchaca, Trusal, Multiexport, Salmones Linao, Salmones Antares y dos centros registrados a los particulares Albornoz y Paya.

DETALLES DEL ESTUDIO
Del archivo digital del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) mantenido por la Comisión Nacional del Medioambiente (CONAMA) se obtuvieron 18 Declaraciones de Impacto Ambiental (DIAs) de igual cantidad de centros de engorda en operación en aguas del Estuario del Reloncaví. De cada DIA se obtuvieron datos generales de los centros, coordenadas de sus posiciones, superficies de cada concesión y número y dimensiones de sus unidades de cultivo (balsas-jaulas).

Además de la información de identificación del centro, se obtuvo el número y capacidad cúbica de las unidades de producción (balsas-jaulas); la densidad de crianza, que corresponde a la cantidad de kilogramos de pez por cada metro cúbico de agua disponible en las unidades de producción.

También se analizó la información respecto a razón de conversión de alimentos (RCA), correspondiente a la cantidad de alimento invertido por cada kilogramo de pez cosechado; y el suministro máximo de alimentos, correspondiente al total de alimento invertido para obtener la “producción declarada” por las empresas en sus DIAs;

En estos informes también se consigna el suministro de antibióticos, donde se han considerado sólo los suministros “vía oral”, es decir, mezclados con los alimentos, que se han entregado a los peces, ya sea conservando el consumo de medicamentos explícitamente declarado, o estimando los consumos según las dosis consignadas por las empresas en sus DIAs.

IMPACTOS EN EL ECOSISTEMA
El Estuario del Reloncaví es un fiordo de 60 kilómetros de largo y 4 kilómetros de ancho (promedio) que soporta la operación de 29 centros de engorda de salmónidos, de los cuales se dispuso de las DIAs de 18 de ellos. Pero para el caso del análisis de antibióticos solo se usaron los datos de 16 centros, ya que dos DIAs no entregaron datos sobre esta materia.

“En conjunto, los 16 centros salmoneros estudiados en el Estuario del Reloncaví consumen entre 85 y 126,7 toneladas/año de antibióticos, según sus producciones salmoneras declarada o potencial”, dice el estudio de Conapach.

Los efectos de los antibióticos sobre el sedimento y la columna de agua de los medios acuáticos intervenidos por la salmonicultura intensiva, están siendo reportados desde los años ’80, en especial por la aparición de cepas bacterianas resistentes a estos productos en los sedimentos bajo las balsas-jaulas salmoneras, fenómeno que también ya ha sido descrito en Chile[1].

Estudios ejecutados en Noruega demostraron la persistencia, hasta por 12 semanas, de las propiedades antimicrobianas de la oxitetraciclina administrada vía oral a salmones en cautiverio y que se depositaba sobre el fondo marino[2].

Especial atención debe darse a los consumos de oxitetraciclina en los centros analizados en el Estuario del Reloncaví –advierten los pescadores-, debido a que este compuesto es captado pobremente por el pez al ser medicado vía oral, estimándose que entre un 70 – 80% de la dosis entregada se pierde en el medio acuático afectando a la fauna bentónica próxima al punto de suministro.

Estudios también efectuados en Noruega señalan la detección de niveles significativos de oxitetraciclina en mitílidos ubicados a 80 metros de las jaulas salmoneras donde se administraba este medicamento por vía oral[3].

Las estimaciones de consumo “oral” de oxitetraciclina en los 16 centros salmoneros analizados en el Estuario del Relocaví fluctúan entre las 62 ton/año (para producción “declarada”) y las 93 ton/año (para producción “potencial.

[1] Miranda, C.D. et al.; 2003: “Diversity of the tetracycline resistance genes in bacteria from chilean salmon farms”. Antimicrobial agents and chemotherapy, 47 (2003).
[2] Jacobsen, P. and L. Berglind; 1988: “Persistence of oxytetracycline in sediments from fish farms”. Aquaculture 70: 365-370.
[3] Moster, G.; 1986. Citado por Berheim, A., 1993: “Environmental Issues in the control of bacterial diseases of farmed fish”. Int. Center for Living Aqua. Res. Man., 1993, 237-251.