Por: JUSTIN PRITCHARD.
Nueva York. Por lo menos un millón de libras mariscos chinos de calidad sospechosa llegó a los mercados y mesas de Estados Unidos, pese a una orden de la Administración de Alimentos y Drogas (FDA) de que había que inspeccionar los embarques en busca de drogas y sustancias químicas prohibidas, descubrió una investigación de Associated Press.

 

Los camarones, bagres y anguilas congelados llegaron a los puertos de EEUU bajo una ''alerta de importación'', lo que significa que se suponía que la FDA retendría todos los embarques hasta que pasaran pruebas de laboratorio.

Pero no fue así, según una investigación de la AP sobre los embarques iniciada el pasado otoño. Uno de cada cuatro de los embarques revisados por la AP pasó sin ser detenido ni inspeccionado. Los mariscos, valorados en $2.5 millones, representan lo que 66,000 americanos comen en un año.

Los funcionarios de la FDA pusieron los mariscos en su lista de vigilancia debido a preocupaciones de que podrían contener cancerígenos o antibióticos no aprobados para los mariscos.

No se han reportado enfermedades, pero el caso plantea interrogantes sobre la capacidad de la FDA de monitorear la seguridad de las importaciones estadounidenses de alimentos .

''El sistema es anticuado y no funciona bien. Se pretende que sí pero no'', dijo Carl Nielsen, que supervisó las inspecciones de importaciones en la agencia hasta que se marchó en el 2005 para iniciar una firma consultora. ''No se puede suponer que estos sean casos aislados''. Si el sistema no puede detener los riesgos conocidos, indicó Nielsen, ¿cómo puede dar protección contra los peligros ocultos, tales como los ingredientes de China que hicieron potencialmente venenosa la pasta dental y mataron a decenas de mascotas?.

China es la mayor fuente de mariscos del exterior para EEUU. Los 1,060 millones de libras que suplió en el 2006 representan el 16 por ciento de todos los mariscos que se compran en el país.

El presidente George W. Bush ha pedido a un panel que recomiende mejores medidas para la seguridad de la comida importada. Funcionarios chinos han prometido inspeccionar las granjas de peces para detectar el uso de medicinas y sustancias químicas, a pesar de que llamaron ilegal la orden de la FDA de realizar pruebas.

Fuente: Associated Press