Valparaíso (Ecoceanos News). El brote de la enfermedad Anemia Infecciosa de Salmones (ISA) ya ha obligado a las compañías acuícolas nacionales y multinacionales afectadas a eliminar el 90 por ciento de estas especies exóticas de los centros de cultivo de Chiloé que han registrado este virus.

 

Así lo informó a Ecoceanos News el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca), que además señaló que toda esta mortalidad no puede ser orientada a basurales y que el Caligus podría actuar como vector del virus y generar un ciclo de transmisión horizontal de esta enfermedad.

Esta sería la primera vez que esta industria exportadora de alimentos enfrenta una gran crisis sanitaria en que el Estado interviene implementando un conjunto de medidas aplicables en prácticamente toda la cadena productiva salmonera.

No ocurrió esto con tanta fuerza, con la aparición del piojo de mar Caligus rogercresseyi, pese a que SalmonChile admitió en marzo pasado que este copépodo estaba provocado una mortalidad de 20 a 25% más sobre la tasa normal que alcanza, dependiendo los sectores, entre un 8 y 20%.

Alicia Gallardo, médico veterinario, jefa del departamento de Acuicultura del Sernapesca, afirmó a Ecoceanos News que “es posible que Caligus actúe como vector del virus, por lo tanto su control, tal como está programado ahora en invierno, es una medida importante para bloquear el ciclo de transmisión horizontal de ISA”.

El lugar de depósito de la mortalidad de peces es otra situación que preocupa desde el punto de vista sanitario y ambiental. Gallardo dijo que “no se puede destinar mortalidades a basurales, la resolución así lo estipula”.

Sernapesca ordena que “se deberá establecer lugares únicos de retiro de mortalidad” y su “todo (…), debe ser destinada a plantas reductoras autorizadas”. Y el centro salmonero deberá reportar semanalmente la mortalidad específica a Sernapesca.

Al respecto, la médico veterinario aseguró que “estamos trabajando en el listado definitivo de plantas autorizadas. Hoy las que tenemos dan abasto”.

LAS ZONAS MÁS AFECTADA POR EL VIRUS
Sernapesca estableció monitoreos y vigilancia permanente en los centros de cultivo de las zonas afectadas y otras áreas estratégicas desde el punto de vista epidemiológico. La oficina estatal informó que la enfermedad está circunscrita a la zona de la Isla Lemuy, Chiloé Central, con un centro confirmado con virus ISA, dos por confirmar y dos bajo sospecha, situación que se ha mantenido estable hace una semana.

Entre las empresas salmoneras afectadas estarían Marine Harvest, Aqua Chile, Mainstream y Pacific Star.

Las zonas en vigilancia incluyen a todos los centros de cultivo ubicados desde la punta oriente de Isla Quehui, hasta Punta Aguantao por el norte y la zona de Ahoni por el sur. Esta área incluye todos los canales e islas que se encuentran al interior de esta zona y todo el fiordo de Castro. También bajo esta categoría están todas las Islas Chauques, ubicadas al norte de Castro.

Sernapesca, además de delimitar las zonas de brote, cuarentena y vigilancia y disponer medidas de contingencia en ellas, estableció una barrera sanitaria para las regiones de Aysén y de Magallanes. A estos lugares solo pueden trasladarse smolts y reproductores que provengan desde fuera de la zona de vigilancia y con análisis previos negativos.

MEDIDAS PARA TODA LA CADENA PRODUCTIVA DEL SALMÓN
Las medidas exigidas por Sernapesca son la eliminación o cosecha de las jaulas con animales afectados por la enfermedad, la delimitación de las zonas de cuarentena y vigilancia, el establecimiento de medidas de bioseguridad y desinfección, condiciones de cosecha y procesos especiales para centros ubicados en esas áreas, la prohibición del movimiento de peces. Además del reporte semanal de cada centro respecto de la mortalidad de los mismos, entre otras medidas.

Por otro lado, los laboratorios de diagnóstico y empresas de cultivo de salmónidos deberán realizar reportes inmediatos de los resultados y cambios clínicos sugerentes de la enfermedad, medidas que se complementan con otras que afectan el movimiento de alimentos, redes, mortalidades, equipos y personas dentro de las áreas de cuarentena y vigilancia.

Para llevar a cabo esta tarea el Servicio Nacional de Pesca ha reforzado la vigilancia y la fiscalización en la zona establecida trabajando en forma coordinada con la Armada de Chile.

Las medidas ordenadas por el Servicio estatal van dirigidas no solo a los centros de cultivo, sino a parte de la cadena productiva de la industria del salmón, como el rubro transporte, plantas de harina y aceite de pescado y los talleres de redes salmoneras.

“El movimiento de otras embarcaciones, tales como aquellas destinadas al transporte de alimento, mortalidades, personas, equipos, etc., debe estar sujeto a un protocolo de bioseguridad predefinido”, afirma Sernapesca.

Asimismo, “las redes del centro (peceras, pajareras y loberas) deben ser retiradas en contenedores cerrados que impidan el escurrimiento de las aguas acompañantes y deben ser lavadas sólo en talleres de que cuenten con sistemas de desinfección de patógenos en sus efluentes”.

La Resolución N º 1670 que distribuyó Sernapesca esta semana, establece que el incumplimiento será sancionado de conformidad a los dispuesto en la Ley de Pesca y Acuicultura y en el Reglamento de Medidas de Protección, Control y Erradicación de Enfermedades de Alto Riesgo.