(El Comercio). La FAO presentó esta semana en Guayaquil un informe sobre el estado mundial de la pesca y de la acuicultura.

 

El estudio fue hecho con base en las  estadísticas de producción del 2005 y fue elaborado por Andrés Mena Millar, oficial principal de Pesca (Retirado) de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe, con sede en Santiago de  Chile.

Según ese documento, la producción  de la pesca y la acuicultura en el 2005  fue de 141,6 millones de toneladas (sin contar las algas), ligeramente superior a la del 2004, que alcanzó los 140,5 millones de toneladas.

Sin embargo, el aporte de la pesca de captura en el  2005 fue inferior  al del 2004 en más de un millón de toneladas, lo cual fue compensado por un crecimiento de más de 2 millones de toneladas de la acuicultura.

La producción de la pesca de captura se ha mantenido relativamente estable (entre 90 y 95 millones de toneladas) durante los últimos cinco años. Estas  oscilaciones  se deben principalmente a los altibajos de la producción de anchoveta de Chile y  Perú, afectada  por los cambios climáticos.

En cambio, la producción acuícola fue superior. En América Latina, durante el último decenio, ha predominado el cultivo de salmónidos sobre el del camarón como principal grupo de especies acuícolas. Esto por los brotes de enfermedades en las principales zonas productoras de camarón y al rápido crecimiento de la producción de salmones en Chile.

Asimismo, el número de pescadores y acuicultores ha aumentado en los últimos tres decenios más rápidamente que la población mundial y que el número de personas empleadas en la agricultura tradicional.

Se calcula que  41 millones de personas trabajaban en el 2004 como pescadores o acuicultores, la gran mayoría, en países en desarrollo, sobre todo de Asia.   

El mayor número de pescadores y piscicultores se encuentra en China, con  13 millones de personas, que representan casi el 30 por ciento del total mundial.

Mientras que la flota pesquera mundial fue de 4 millones de unidades al final del 2004, de las cuales 1,3 millones eran barcos con cubierta de varios tipos y 2,7 millones eran embarcaciones sin cubierta.  Los otros dos tercios de embarcaciones sin cubierta eran impulsados a vela o remo.

En cuanto al comercio mundial de pescado y productos pesqueros, este alcanzó el valor récord de 71 500 millones de dólares en exportaciones  en el  2004, que representa un crecimiento del 23 por ciento con respecto al 2000, dice la FAO.

Las estimaciones preliminares para el 2005 indican un nuevo aumento  de las exportaciones. Las exportaciones netas de pescado y productos pesqueros de los países en desarrollo (el valor de las exportaciones menos el valor total de sus importaciones) aumentaron continuamente durante los últimos decenios, pasando de 4 600 millones de dólares en el 1984 a 16 000 millones en   1994 y 20 400 millones en el 2004. Estas cifras son muy superiores a las correspondientes a otros productos básicos agrícolas, como el arroz, café, té.

Los productos más importantes en el comercio internacional pesquero en el  2004, en orden descendente, fueron: camarón (16,5 % del valor de las exportaciones), peces de fondo (10,2 %), atún (8,7 %) y salmón (8,5 %). En el mismo año, la harina de pescado representó alrededor del 3,3 % del valor de las exportaciones y el aceite de pescado menos del 1 por ciento.

Se estima que en el 2004, unos 105,6 millones de toneladas (75 %) de la producción mundial se utilizaron para el consumo humano directamente. El  resto (34,8 millones de toneladas) se destinó a la elaboración de productos como harina y aceite de pescado, indica la FAO.
Los pronósticos

Del total de la producción mundial, casi 93,8 millones de toneladas son de pesca de captura y casi 47,8 millones de toneladas corresponden a la acuicultura.

Las predicciones de crecimiento de la acuicultura se han cumplido. El sector creció un 8,8 por ciento anual en los últimos años y se espera que continúe  así.

El sector de la pesca de agua dulce no avanza, porque tiene  un entorno acuático degradado y hay una  utilización  mayor del agua para la agricultura.

Fuente: http://www.elcomercio.com