(El Diario Digital). Las investigaciones realizadas por el Centro de Experimentación Pesquera de Gijón sobre el crecimiento de los erizos de mar, también conocidos oricios, parecen demostrar que puede ser acelerado en determinadas condiciones de crianza.

 

En el estudio, incluido a propuesta del Gobierno regional entre los planes nacionales de acuicultura, participan también las comunidades autónomas de Galicia y Canarias. En ese contexto, 350 oricios de dos centímetros de diámetro, producidos en los laboratorios asturianos desde la puesta de los huevos, fueron enviados a las islas el pasado mes de abril para comprobar su evolución en distintas condiciones.

El objetivo planteado por el Principado al estudiar el desarrollo de los oricios en cautividad era saber si la amenaza que supone para la especie su lento crecimiento podría ser atenuada. El Gobierno regional no tiene intención de producir para el consumo, sino repoblar los campos más deteriorados del litoral asturiano, pero la iniciativa privada podría aprovechar el resultado de las investigaciones con fines comerciales, como ya ocurre en Irlanda y otros países del Norte de Europa.

De momento tan sólo han transcurrido dos de los tres años previstos para la investigación y José Carrasco, biólogo responsable de acuicultura en el Centro de Experimentación Pesquera, no quiere adelantar acontecimientos. Sin embargo, los primeros datos hacen pensar que el crecimiento de los oricios puede ser acelerado en unas condiciones adecuadas y con una alimentación bien estudiada.

En el primer año de vida, los oricios tratados por los técnicos del Principado han alcanzado los dos centímetros de diámetro y se calcula que en un total de dos años o dos años y medio se podría llegar a la talla mínima para su captura, actualmente establecida en 5,5 centímetros. Dicha talla es sólo una referencia, ya que cuando de acuicultura se habla no se aplican las limitaciones de tamaño que afectan a la pesca extractiva, pero algunos estudios estiman que, en condiciones naturales, hacen falta entre tres años y medio y cuatro años para que un oricio llegue a los 5,5 centímetros, de forma que la aceleración del crecimiento se prevé notable.

El procedimiento consiste básicamente en proporcionar una alimentación a base de las algas que mejor aprovecha la especie y, en ese sentido, la popularmente conocida como lechuga de mar es la que está deparado los mejores resultados, según Carrasco. La temperatura del agua también influye y se ha comprobado que la calidez favorece el desarrollo de los equinodermos. No obstante, en la experimentación se ha optado por no alterar mucho en ese aspecto las circunstancias naturales, ya que calentar el agua supondría un encarecimiento inasumible si alguna empresa decide aprovechar la investigación para crear una explotación.

De momento, indicó Carrasco, no tiene conocimiento de que el estudio haya captado interés de inversores, pero hay que tener en cuenta que todavía no ha concluido, así que no cabe descartar que ocurra. El responsable de acuicultura del Centro de Experimentación Pesquera dice que en España no hay plantas de cultivo de oricios, pero sí en otros países, que no encuentran dificultad alguna para conseguir mercado, especialmente en Francia, donde es un producto muy apreciado. En ese sentido, hay que tener en cuenta que Asturias es excepcional por su tradición gastronómica del oriciu, mientras que en la mayoría de las regiones está llegando a través de las conservas.

Fuente: http://www.elcomerciodigital.com