Kobe. La cumbre del atún terminó el viernes con la adopción del primer plan de acción internacional para tratar de atajar la sobreexplotación de ese recurso, una de las especies más demandadas y que se ve gravemente amenazada por la pesca excesiva.

 

El Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) criticó hoy la 'pasividad' mostrada por los Organismos Regionales de la Naturaleza (RFMO, por sus siglas en inglés) durante la cumbre del atún, al no estudiar una posible reducción de las capturas mundiales de atún.


'Esa pasividad agotará las poblaciones de atún, degradará los océanos, hará que perdamos el atún como alimento y, en última instancia, nos conducirá a una pérdida de la biodiversidad del planeta', lamentó el director del WWF, Simon Cripps.

 

El WWF cree que las piscifactorías podrían cubrir en parte las necesidades del mercado y así lograr una reducción de la pesca de atunes y las capturas accidentales de otras especies marinas amenazadas como tiburones, tortugas marinas, pequeñas ballenas y delfines.

Con el plan de acción aprobado se busca mejorar la coordinación y el intercambio de datos entre los cinco organismos regionales encargados de la conservación del atún (RFMO), cuyas jurisdicciones abarcan casi todos los mares del mundo.

La creación de un programa armonizado para la supervisión del comercio del atún, una documentación compartida de las capturas y un etiquetado electrónico que permita el seguimiento de los ejemplares, o más transparencia para fijar las cuotas pesqueras, son algunas de las resoluciones adoptadas más importantes.