Las capturas de caballa han disminuido drásticamente en los últimos años en la bahía Wakasa, lo que ha elevado los precios de esta especie y ha promovido las investigaciones para lograr la crianza artificial de este pez.

 

Entre los años 70 y 80, la captura anual en la Prefectura de Fukui fue de más de 1,000 toneladas, pero desde 1990 las capturas empezaron a disminuir, alcanzando solo 54 toneladas en el 2004. En el 2005, la captura fue de 154 toneladas.

 

Debido a esto, el precio de la caballa están incrementándose, una caballa grande con un peso mayor a 500 gramos cuestan entre US$ 10.7 a 12.3, tan caro como el atún y la dorada.

 

Como resultado, la caballa importada de Noruega viene reemplazando al pez local en la alimentación local.

 

Para recuperar las poblaciones de caballa, Tadahisa Seikai, un profesor de recursos biológicos de la Universidad Prefectural de Fukui, ha iniciado los estudios para lograr la crianza artificial de este pez.

 

Seikai ha tenido éxito en lograr el desove de la caballa, mediante la inyección de hormonas. Cientos de miles de larvas crecen hasta una longitud de 10 cm en un mes y medio.

 

Desde julio del 2006, Seikai logro que los acuicultores locales inicien la crianza de 3,000 alevinos. Estos peces ahora pesan 300 gramos cada uno, y se espera que alcanzen 500 gramos para el verano.

 

El profesor comento que cinco chefs de restaurantes franceses y japoneses en Kyoto han preparado la caballa de crianza, y manifestaron que la calidad fue mejor que lo esperado.