Tenerife (El Día). La única vía que garantizará el desarrollo de la acuicultura marina en España, donde Canarias tiene gran protagonismo, es la de otorgarle la consideración de "sector estratégico, de manera que todas las administraciones aúnen esfuerzos y trabajen coordinadamente" según concluye el informe "La acuicultura marina de peces en España 2007", elaborada por la Asociación Empresarial de productores de Cultivos Marinos (Apromar).

 

Dicho informe sostiene que este subsector "debe aún consolidarse", y advierte de que "la situación de los mercados es altamente competitiva".

Apromar considera que para el desarrollo de una actividad como la acuicultura marina, que realiza en su mayor parte en el dominio público marítimo-terrestre, es indispensable "un marco administrativo que le sea propicio, o cuando menos, que no le interponga excesivos obstáculos. Diversas son las cuestiones administrativas cuya falta de resolución vienen lastrando las cuentas de resultados de las empresas y, por lo tanto, su crecimiento y la creación de empleo".

Entre las principales carencias, esta asociación empresarial destaca, entre otras, el canon de ocupación del dominio público, las tasas portuarias y otros cánones, la ausencia de un Plan Estratégico Nacional de Acuicultura Marina en el que se involucren también las comunidades autónomas, la inexistencia de titulaciones profesionales de buzos y patrones específicas de acuicultura, la absoluta falta de individualización para el sector en cuanto a políticas fiscales y de la Seguridad Social.

Apromar considera prioritario "trabajar por dar a conocer mejor a la sociedad esta actividad económica de reciente implantación, informando sobre las características y virtudes de la producción de la acuicultura marina, que es una actividad que puede realizarse de una forma medioambientalmente sostenible, informando sobre la importancia socioeconómica de esta actividad y su potencialidad como creadora de empleo y desarrollo local".

Asimismo, considera que el subsector precisa de una serie de reformas estructurales que le confieran la estabilidad necesaria mediante la organización y coordinación de la oferta para sincronizarla con la demanda. En este sentido, aconseja, concentrar la comercialización a través de organización de productores, concentraciones comerciales o empresariales, para hacer frente a una demanda cada vez más concentrada, y avanzar en la diferenciación de los pescados mediante distintivos de calidad.

Fuente: http://www.eldia.es