Vancouver. La acuicultura es vista como una vía sustentable para liberar la presión sobre las poblaciones de peces silvestres, y para proveer de proteína a la población mundial. Sin embargo, hoy en día la apertura de operaciones en jaulas para la crianza de peces carnívoros, no satisfacen este objetivo.

 

Canadá es el cuarto productor de salmón de crianza en el mundo, después de Noruega, Chile y el Reino Unido, con una producción total valorizada en $543 millones en el 2005. De la producción acuícola en Canadá, el 48% proviene de las aguas de British Columbia, con un 24% de la producción concentrado en New Brunswick.

Crecimiento

En los años 80 se registró un tremendo boom en toda la producción acuícola, con un incremento de cuatro veces, de 11.4 t a 45.5 t de 1985 a 2000. La crianza de salmón reflejó este crecimiento con un incremento en la producción de menos de 50 000 t en 1985, a más de 1 millón de toneladas en el 2000, superando a la captura del salmón silvestre. En 1984, Ottawa fomento la inversión extranjera en la industria, generando las condiciones para que las corporaciones multinacionales construyan granjas de salmón en las aguas de BC. Con las inversiones noruegas, se registró un cambio de la especie de salmón del Pacifico a salmón del Atlántico. El salmón del Atlántico continúa dominando la industria del salmón, representando el 80% del mercado. Casi toda la producción de salmón se realiza en jaulas flotantes en el mar, frecuentemente en bahías protegidas y ensenadas. Este sistema abierto, en el cual frecuentemente se produce hasta 700 000 peces en 12 000 m2, es el que genera mayores preocupaciones ambientales.

Contaminación

Las granjas se benefician de la circulación de agua oxigenada y de la remoción de desechos. Esta contaminación proveniente de los desechos de alimentos y heces, puede cubrir el fondo marino bajo las jaulas y el exceso de nutrientes puede conducir a proliferaciones algales peligrosas. Los desechos orgánicos no son el único problema. Los antibióticos y pesticidas que se dan a lo peces, y las pintura antifouling usadas en las jaulas, liberan materiales peligrosos en las aguas. Con altas densidades de peces, las enfermedades y parásitos son problemas frecuentes. Estas enfermedades pueden afectar a las poblaciones silvestres de salmón, como el brote de anemia infecciosa del salmón en la bahía de Fundy en 1997. El piojo de mar es otro problema significativo debido a que una infestación puede disminuir el valor del pescado cosechado y afectan a los juveniles de salmón silvestres que están migrando del río al mar. Una infestación en el Archipielago Broughton condujo a un colapso del salmón rosa en el 2001. La interacción entre los salmones silvestres y de la granja no se circunscribe al lugar en que se ubica la granja. Se viene observando un elevado número de peces de crianza que han escapado. La UN declaró que la segunda causa de destrucción del hábitat, es la “invasión biótica”.

Fuentes de alimentos

Mientras que todos estos problemas ambientales pueden ser mitigados por la intervención humana, el problema de usar peces silvestres como sardinas, anchovetas y arenque en los alimentos de peces, permanece. Se requiere de más de tres libras de estos peces para producir una libra de salmón. Los efectos no solo se observan en la disminución de las poblaciones silvestres de estos peces, además el salmón de crianza no tienen el mismo valor nutricional como los peces silvestres, así ellos tienen un mayor nivel de toxinas y un menor nivel de ácidos grasos omega 3. Con una continua investigación en mejores prácticas de crianza, la acuicultura de salmón podría ser sustentable en el futuro.

Fuente: 24 Hours