(Afrol News). Los científicos del 'WorldFish Center' han descubierto que un proyecto para promover la actividad pesquera entre familias afectadas por el VIH/sida en Malaui ha doblado los ingresos de 1.200 hogares y aumentado en gran medida el consumo de peces y vegetales en las comunidades rurales del país.

 

Estos descubrimientos se incluyen en una evaluación de una iniciativa a largo plazo por parte de la organización con sede en Malasia 'WorldFish Center', uno de los 15 centros apoyados por el Grupo Consultivo para la Investigación Agrícola Internacional (CGIAR, en sus siglas inglesas) y 'World Vision', una organización internacional de ayuda humanitaria, para promocionar la acuacultura entre las "poblaciones vulnerables" en Malaui.

Estas organizaciones han trabajado extensamente en todo Malaui, un país de 12,1 millones de personas que ha sido devastado por al pandemia del sida, promoviendo instalaciones agrícolas dirigidas por mujeres y huérfanos para adoptar una práctica conocida como agricultura-acuacultura integrada.

El proyecto asiste a los agricultores excavando pequeños estanques alimentados por el agua de lluvia de cerca de 20 por 10 metros en sus tierras. los estanques son cuidados por los agricultores para cultivar especies como la tilapia.

Los desechos agrícolas y de la cocina sirven como comida para los peces y no se requiere un uso intenso de la mano de obra - los niños y los mayores pueden ayudar - haciendo que los estanques sean fáciles de gestionar para los hogares afectados por la pandemia del sida.

“Estos pequeños estanques ofrecen muchos beneficios para la familias agrícolas del África rural cuyos muchos desafíos se han visto fuertemente incrementados por el sida”, comenta Stephen Hall, director general de 'WorldFish', en un comunicado de prensa.

"Además de los ingresos que obtiene por la venta de pescado, los propios peces proporcionan una fuente vital de alimento que es crítica para la supervivencia de las personas con VIH/sida. Los estanques pueden proporcionar también agua para los cultivos durante períodos secos y sedimentos que representan un fertilizante excelente",

Malaui se encuentra entre los países menos desarrollados del mundo. Casi un quinto de los ciudadanos de Malaui entre 15-49 años están infectados con VIH/sida y cada años cientos de miles de malauis mueren como resultado de la enfermedad. A consecuencia de esto, la pobreza y el hambre progresa entre los ciudadanos del país, la mayoría de los cuales vive de la agricultura de subsistencia [cultivan menos de una hectárea de tierra].

Pero las familias que participan en el proyecto de cría de peces han mostrado un aumento del 150% en el consumo de pescado fresco, aumentando su ingesta de proteínas, calcio, vitamina A y micronutrientes. Y una investigación de la Organización Mundial de la Salud ha demostrado que la buena alimentación prolonga la vida de los pacientes de VIH/sida hasta en ocho años. El Programa Mundial de Alimentos ha descubierto también que el pescado fresco ofrece importantes beneficios nutritivos a las personas con enfermedades que necesitan hasta un 50% más de proteínas y un 5% más de calorías que la gente saludable.

Fuente: http://www.afrol.com