Por: Susan West
Sentinel
Traducción: Aquahoy

Los funcionarios de la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) dijeron que ha llegado la hora para que Estados Unidos se convierta en un líder en la producción mundial acuícola.

 

William Hogarth, director de la National Marine Fisheries Service de NOAA, dijo en una cumbre en Washington, DC, que aunque siempre existirá “un buen nicho para la pesca” de peces silvestres, “la edad de la acuicultura sobre nosotros”.

Al requerimiento de NOAA, el representante Nick Rahall (D-West Virginia) y los Senadores Ted Stevens (Alaska) y Daniel Inouye (Hawai) presentaron la National Offshore Aquaculture Act of 2007 (HR 2010 y S 1609).

El proyecto de ley, da a la NOAA la autoridad para permitir y regular las operaciones acuícolas en aguas federales, de tres a 200 millas de la costa de USA.

Las granjas oceánicas usan grandes jaulas subsumergidas, de 80 pies o más en diámetro, anclado al fondo del mar, y son utilizados para la crianza de peces.

Los funcionarios de NOAA dicen que la crianza oceánica de peces ayudará a satisfacer la creciente demanda por alimentos de origen acuático, reduciría la dependencia de la nación sobre los alimentos de origen acuático importados, y crearía empleos en las comunidades costeras.

El consumo anual de alimentos de origen acuático en USA, rozó las 16.5 libras por persona en 2006. El camarón de mar continua siendo el alimento de origen acuático preferido por los estadounidenses; el año pasado el consumo per cápita alcanzó las 4.4 libras.

Las importaciones ahora representan el 83% de alimento de origen acuático consumido en USA, y el déficit en el comercio de alimentos de origen acuático se mantiene en $8 billones.

Las importaciones de camarón alcanzan las 1.3 billones de libras, valorizados en más de $4 billones en 2006. El salmón y el atún solo las variedades de peces más importadas.

Reducir la costumbre de los estadounidenses por consumir camarón, salmón y atún importados, podría a largo plazo reducir el déficit comercial. Pero el camarón necesita de los materiales que existen en el fondo del mar o en estanques someros, por lo que no podría crecer en jaulas suspendidas.

El salmón puede prosperan en jaulas oceánicas, pero las granjas de salmón menos costosas en las aguas costeras impulsan la competencia con importaciones más baratas.

Y, la acuicultura del atún aun no se ha desarrollado en su ciclo completo; los ranchos de atún en el Mediterráneo y México capturan y engordan a peces silvestres hasta que alcancen la talla comercial.

Aun no queda claro, si las granjas oceánicas pueden producir grandes cantidades de alimentos de origen acuático baratos y que puedan reemplazan las importaciones en el mercado.

Existen cuatro granjas oceánicas en USA; estas crían especies marinas de alto valor, como cobia, pargo, moi y mero. La producción limitada no nos da una verdadera sensación de la economía de la acuicultura oceánica.

Las especies de agua dulce crecen en estanques de concreto o sistemas de tanques, y son el sostén de la industria de la acuicultura en USA, los productores de catfish y tilapia no son inmunes a los bajos precios de las importaciones, de lugares como China e Indonesia.

Las especies marinas cultivadas en USA, incluyen almejas, ostras, y el salmón que es liberado en las aguas de los estados costeros.

En el 2006, la industria de Carolina del Norte generó ingresos por $29 millones, y estuvo comprendida por 1671 piscigranjas y 196 licencias. Los productores de agua dulce en el estado crían trucha, catfish, striped bass y tilapia. Los productores marinos cultivan almejas y ostras, y cangrejos de concha suave. Solo una granja cría lenguado sureño, una especie que vive sobre el sustrato y que es improbable que se cultive en jaulas oceánicas suspendidas.

Wade Watanabe y los científicos de la Universidad del Norte de Carolina en Wilmington, están criando lubina negra en un sistema de tanques, pero no en jaulas oceánicas. No se viene realizando investigación en acuicultura oceánica en el estado, de acuerdo a Marc Turano del NC Sea Grant Program.

Jim Swartzenberg, presidente de la NC Aquaculture Association, dijo que no se encuentra en sus planes el desarrollo de la acuicultura oceánica en Carolina del Norte.

La distancia al fondo del mar debe ser lo suficiente para ofrecer protección a las jaulas durante tormentas y huracanes, lo que descarta la factibilidad económica, explicó Matt Parker, un consultor en acuicultura de la NC Department of Agriculture.

Aun, si los funcionarios de NOAA dicen que la acuicultura oceánica podría generar nuevos empleos y ayudar a las comunidades pesqueras de la costa, “Podemos ayudar a los pescadores estadounidenses a expandir y diversificar, mediante la acuicultura, sus planes de negocios” dijo Hogarth.

Pero, los comentarios de los otros expositores en la cumbre, desalentaron la idea de que los pescadores comerciales puedan guiar a la nación en una nueva era de la acuicultura.

Jeff Davis, accionista de empresas de procesamiento de catfish y pollock, dijo que las operaciones oceánicas deben ser de un gran volumen para satisfacer totalmente la demanda por alimentos de origen acuático.

“La cantidad de capital para implementar una operación comercial, es significativa, y esto debe provenir de inversionistas extranjeros, debido a que las empresas de alimentos de origen acuático en USA tienen el capital disponible para crear la empresa” dijo Davis. Asimismo, sugirió que los programas deben incluir seguros para la cosecha, incentivos, o prestamos con bajos interés, con la finalidad de atraer inversionistas.

John Ericsson de Biomarine Technologies, dijo que el costo de una plataforma oceánica, hactheries en tierra, buques, y otros apoyos, van de $10 a 20 millones. Biomarine Technologies cuenta con una autorización para la conversión de una plataforma de producción de petróleo y gas en el Golfo de México, a la acuicultura.

Los conferencistas de la cumbre resaltaron la importancia de la eficiencia económica, con las empresas controlando desde la producción de alimento hasta la crianza, procesamiento y distribución.

“Don Tyson tuvo la razón cuando el evaluó a la industria avícola hace 50 a 60 años, el descubrió la tremenda fragmentación… toda clase de productores de pollo en todos los lugares… y decidió que la forma de hacer esto bien fue juntarse e integrar esto…”, dijo Michael Richard del Banco Glitnir, un banco de Islandia especializado en las inversiones en el sistema de producción de alimentos.

El Secretario de Comercio, Carlos Gutierrez, dijo que las operaciones oceánicas ayudaran a preservar los lazos que las comunidades costeras tienen con el océano y creara un nuevo y vibrante medio para la creación de empleo. Los pescadores comerciales vienen trabajando en una instalación de acuicultura oceánica, desarrollado por la Universidad de New Hampshire, alimentando a los peces, moviendo las jaulas, y trasladando los peces.

Pero, Rod Moore, director ejecutivo de la West Coast Seafood Processors Association, advirtió de que los empleos en la acuicultura oceánica podrían provenir de los costos existentes en los empleos en cosecha y procesamiento.

Sue Aspelund, asistente de la Alaska Department of Fish and Game, denunció que la industria del salmón de crianza, desbastó docenas de comunidades y miles de familia en ese estado. “soy una de ellas, fui un pescador comercial de salmón por 23 años y tuve que dejar a la comunidad…debido a que no puedo solventar a mi familia…” expresó. “La gente esta abandonando las costa de Alaska. Los problemas sociales estuvieron asociados con la dislocación que es profunda en Alaska” agregó.

Alaska esta tratando de contrarrestar el impacto con una agresiva promoción de sus especies silvestres y las leyes que prohíben la crianza de peces en sus aguas estatales. El Senador Ted Stevens quiere prohibir todas las piscigranjas en las aguas federales frente a Alaska.

Los representantes en el Congreso de Carolina del Norte, expresaron su preocupación por la National Offshore Aquaculture Act. “Tengo serias preocupaciones con esta legislación debido a que expande la acuicultura oceánica, los que podría impactar dramáticamente en la pesca comercial de Carolina del Norte” dijo el Senador Richard Burr (R-NC). Por su parte, el Representante Walter B. Jones (R-NC) también quiere respuestas a sus preocupaciones económicas y ambientales, asociadas a la acuicultura oceánica.

Fuente: Sentinel