Existe una nueva revolución: La empresa israelí Seambiotic encontró la forma de producir biocombustible mediante la canalización de las emisiones de dióxido de carbono hacia piscinas de algas. Las cuales prosperan y sirven para la producción de biocombustibles.

 

Durante los dos últimos años, la empresa ha venido proponiendo la idea a otras empresas de combustible alternativo, y solo recientemente captó el interés de la empresa Israel Electric Company (IEC) ubicado en Ashkelon.

Si miramos al cielo, es de lejos obvio que las plantas de producción de energía y las fábricas, están contaminando nuestro ambiente. Uno de los gases más peligrosos producidos por la plantas de energía, es el dióxido de carbono, el cual se cree que es responsable del calentamiento global.

En Israel y el resto del mundo, se estima que las plantas de energía producen cerca del 40% de todos los gases invernaderos. Sin embargo, mediante el empleo de métodos diseñados por la naturaleza, Seambiotic cree que puede detener las emisiones de dióxido de carbono, a través de un proceso llamado biofijación. Ellos vienen empleando una planta pequeña del grupo de las algas para hacer el trabajo.

“Las algas crecen rápido y continuamente” dijo el CEO de Seambiotic Amnon Bechar. “Un estanque de algas puede producir combustible los 365 días del año, y mucho más combustible por hectárea de terreno, que las cultivos tradicionales de plantas”.

Los estudios vienen demostrando que las algas es uno de los más prometedores biocombustibles. Es capaz de producir 30 veces mas combustible por acre que las cosechas usadas para la producción de biocombustibles; el combustible de algas no es toxico, no contiene sulfuros, y es altamente biodegradables.

La granja piloto de la empresa en Ashkelon, usa las algas para asimilar las emisiones de dióxido de carbono de las plantas de energía. Seambiotic tiene ocho piscinas de algas, que cubren un cuarto de acre, están llenadas con la misma agua de mar usado para enfriar la planta de energía. Un pequeño porcentaje de gases son sifonados de la chimenea de la planta de energía y es canalizado directamente a las piscinas de algas.

Inicialmente, cuando la granja piloto empezó a operar, se empleaba el alga Nannochloropsis. A los pocos mese, el equipo de investigadores se dieron cuenta de que una inusual cepa de alga crecía en las piscinas, Skeletonema, una variedad que se cree útil para producir biocombustibles.

De acuerdo a Noam Menczel, directo de inversiones de Seambiotic, la empresa viene captando el interés en todo el mundo, específicamente en Brasil, el cual es uno de los líderes en la R&D de combustibles alternativos y renovables.

Si todo sale de acuerdo a lo planificado, Seambiotic planea construir el próximo año, su primer reactor de biocombustible a gran escala y espera conseguir un socio internacional. Menczel informó que Seambiotic se ha reunido con operadores de plantas eléctrica de Hawai, Singapur, Italia e India, que están interesados en la tecnología de la empresa.

Fuente: Israel 21c