La semana anterior, nos sorprendió gratamente la noticia de la inversión que va a realizar el Reino de Arabia Saudita, para el desarrollo de investigación en la Universidad para la Ciencia y Tecnología Rey Abdullah (KAUST). Esta institución académica va a recibir US$ 1 billón para el desarrollo de investigación científica, en un periodo de 10 años.

 

Sin duda que esta inversión permitirá que los centros de investigación de la KAUST, en un corto periodo de tiempo, se ubiquen entre las instituciones líderes, en sus respectivos campos o áreas de investigación. La inversión va a destinada a captar los mejores cuadros profesionales del mundo y a formar redes con instituciones académicas líderes en el mundo.

En las últimas décadas, se viene apreciando que los gobiernos de los países, principalmente desarrollados y algunos en desarrollo, vienen incrementando sus inversiones en I&D; finalmente parece que los respectivos gobiernos, entendieron que la inversión en I&D no se constituye en un gasto, si no en una herramienta para mejorar la competitividad de sus industrias, lo que garantiza su viabilidad en un mundo globalizado.

En este sentido, en países en los cuales la inversión en I&D es mínima, se viene arriesgando el desarrollo y la viabilidad, y porque no la rentabilidad, de las actividades económicas principales y por ende de las empresas.