Por: I. Casal
Santiago (El Correo Gallego). El departamento de Carmen Gallego apuesta por alcanzar las treinta mil toneladas anuales de producción de una especie en la que Galicia ya es líder mundial. La Xunta impulsa las macrogranjas para aumentar los beneficios y reducir la dispersión por el litoral

 

El mejillón es el rey de la acuicultura gallega, que también destaca tradicionalmente por sus almejas y berberechos. Pero la Consellería de Pesca está dispuesta a impulsar al máximo al rodaballo producido en piscifactorías como figura en alza del sector, una especie con una producción mucho menor en toneladas, pero en la que Galicia ya es líder mundial. El departamento de la socialista Carmen Gallego trata de afianzar esta posición dominante en el Plan Galego de Acuicultura, en el que propone abrir 13 nuevas granjas de peces planos y ampliar otras tantas con el objetivo de quintuplicar las 5.700 toneladas que se criaron en 2006.

"Galicia podrá producir más de lo que produce actualmente, para pasar de las 5.700 toneladas actuales a 31.500", reza la propuesta de Plan de Acuicultura, que presta especial atención a este pez plano, que en estos momentos se cría en 17 granjas distribuidas por el litoral gallego, del que sale el 55% de la producción mundial

El Plan de Acuicultura, para el que hoy finaliza el plazo de presentación de alegaciones, trata de corregir el aprobado en el último Consello de la Xunta del anterior Gobierno, fuertemente criticado por su afectación de zonas protegidas. Un 27% de los nuevos terrenos contemplados por el departamento de Pesca del popular Enrique López Veiga se ubicaban dentro de la Red Natura, un porcentaje que en el nuevo plan se reduce al 1,8%, correspondiente sólo a ampliaciones de granjas ya instaladas en Red Natura.

El cambio -que sigue sin convencer a ecologistas y vecinos (ver página siguiente)- da lugar a un nuevo mapa con 26 localizaciones desde Ribadeo (Lugo) hasta Oia (Pontevedra) que suman más de tres millones de metros cuadrados. Trece centros se corresponden a nuevas plantas, varias de las cuales son macrogranjas que superarán la hasta ahora mayor del mundo, en Cabo Vilán, en Camariñas.

La apuesta por las piscifactorías de grandes dimensiones se justifica en el plan para "reducir o número de instalaciones dispersas por la costa", pero sobre todo en base a criterios económicos ya que, según añade el documento, "resulta indispensable proyectar las instalaciones de manera que se han capaces de garantizar producciones mas altas para resultar rentables y competitivas en un mercado cada vez más demandante de especies de cultivo".

Fuente: http://www.elcorreogallego.es