Vancouver. Algunos peces modificados genéticamente (GM) parecen cambiar de personalidad cuando ellos dejan las condiciones de laboratorio por un ambiente más natural, según una nueva investigación.

 

Los peces transgénicos que se comportan ferozmente en un tanque normal, parecen más dóciles en condiciones más naturales, lo que no permite a los biólogos a predecir las consecuencias ecológicas del escape de animales GM.

El salmón GM sobreproduce la hormona del crecimiento, y puede alcanzar hasta 25 veces el peso de los salmones silvestres, lo que permite a los acuicultores tener una forma más rápida de crianza de peces hasta la talla comercial.

Sin embargo, las pruebas de laboratorio sugieren que los peces transgénicos son predadores más agresivos que los salmones silvestres, lo que incrementa la preocupación de que ellos puedan afectar a los peces nativos, si escapan a la naturaleza.

Tanques “naturales”

Fredrik Sundström y sus colegas de la Canada's Center for Aquaculture and Environmental Research, Fisheries and Oceans, evaluaron si los peces GM pueden ser igual de superiores en condiciones más naturales.

Cuando ellos criaron los peces en tanques que asemejaban un riachuelo, con grava, rocas y alimento natural, encontraron que los peces GM crecían un poco más rápido y comían un poco más que los peces no modificados, pero su ventaja fue mucho menor cuando los peces vivían en un simple tanque de metal y se alimentaban con pellets.

Esto hace pensar que los peces GM que escapan podrían no causa daño ecológico, dijo Sundström, sin embargo, los biólogos necesitan trabajar más para responder esta pregunta. “No se puede usar los peces criados en laboratorio para predecir que puede suceder en la naturaleza” indicó Sundström.

Fuente: News Scientist