Por: Raquel Suárez
Alicante (La Verdad). La alimentación es, en buena medida, responsable del desarrollo de determinadas enfermedades oculares como la degeneración macular asociada a la edad. Se trata de una patología degenerativa que afecta al centro de la visión, en las personas mayores de 60 años. El síntoma más característico es la pérdida de agudeza visual y la disminución progresiva de la visión central, aunque también puede aparecer una visión distorsionada.

 

Si bien las causas se atribuyen a los efectos de la luz ultravioleta, también se ha podido comprobar que está relacionada con determinados déficits nutricionales. Además de la dieta, existen también otros factores externos, como el tabaco, que son modificables y que pueden impedir que la persona predispuesta desarrolle la degeneración ocular.

De este modo, una dieta variada y rica en frutas, verduras, pescados azules y aceites como los de oliva y soja, junto a la práctica diaria de ejercicio y el abandono del tabaco, constituyen un modo de vida saludable e idóneo para la prevención de esta enfermedad macular.

Ácidos grasos

En un estudio realizado por científicos norteamericanos, publicado en Jano On-line, se encontró que los hombres que consumían más pescado rico en ácidos grasos omega 3, como caballa, trucha de agua dulce, sardinas, atún blanco y salmón, tenían un riesgo menor de desarrollar degeneración macular asociada a la edad. Por el contrario, los fumadores tenían más riesgo de padecer esta enfermedad.

Entre los elementos protectores que actúan contra el desarrollo de esta enfermedad degenerativa destaca, también, el empleo de antioxidantes y complejos vitamínicos. En la actualidad, se estudian los efectos de complementos nutricionales como son la vitamina C, E, zinc, luteína y ácidos grasos omega-3, que está siendo analizada, en una nueva fase de la investigación, con el objetivo de determinar una formulación que permita potenciar el efecto protector de la dieta.

La degeneración macular relacionada con la edad es una lesión o descomposición de la mácula. El ojo ve los objetos que se encuentran a los lados, ya que la visión lateral o periférica no está afectada. Por este motivo, la degeneración macular relacionada con la edad no causa ceguera total aunque sí puede dificultar o imposibilitar la lectura o el trabajo, a menos que se empleen dispositivos ópticos adecuados a una visión reducida.

La degeneración macular es relativamente frecuente en personas ancianas, por lo que la edad se convierte en un factor decisivo que causa incapacidad para leer y ver con claridad. La enfermedad no tiene cura, aunque puede mejorar con los tratamientos.

Fuente: http://www.laverdad.es