Santa Cruz. Un análisis de laboratorio realizado a sábalos y bogas blancas provenientes de la región de Villamontes, Tarija, descartó que estas especies de peces contengan parásitos de cisticercosis o triquinosis dañinos para la salud de las personas.

 

La información fue confirmada este miércoles por el Servicio Nacional de Sanidad e Inocuidad Alimenticia (Senasag) de Santa Cruz.

El pasado 2 de septiembre, la Alcaldía cruceña emitió una ordenanza municipal para el decomiso y destrucción de todos los sábalos y bogas blancas que estaban siendo comercializadas en los mercados de abasto de esta ciudad.

Según el informe parasitológico que hizo Senasag, se confirmó que ninguna de esas especies acuáticas comestibles del río Pilcomayo, está infestada por cisticercosis (tenia solium) o la triquinosis (trichinella spiralis), específicamente el sábalo y bogas blancas.

La entidad que controla la calidad sanitaria de los alimentos que consume la población descartó que esos peces puedan estar contaminados con patógenos que alteran la salud de las personas.

VILLAMONTES

De su parte, el responsable técnico del proyecto piscícola de Villamontes, Rubén Salazar, dijo que otro examen de parásitos verificado por especialistas de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de Argentina, negó que los sábalos y las bogas blancas de Villamontes tengan los patógenos de la cisticercosis o triquinosis.

Salazar lamentó la irresponsabilidad del municipio cruceño, porque no tuvo la información exacta, para confirmar que existan parásitos en estas especies acuáticas.

"Tenemos que desmentir estas aseveraciones, porque generaron pérdidas económicas entre los pobladores indígenas y los comercializadores de la cuenca del Pilcomayo", indicó.

LA PAZ

Por otra parte, la Intendencia Municipal de La Paz desmintió que el sábalo, el surubí y otras especies que se comercializan en los diferentes mercados de esta ciudad, transmitan parásitos alterando el organismo de una persona que consume estos pescados.

La entidad reafirmó que por ser animales de sangre fría, estos peces del río Pilcomayo, no pueden contener los parásitos de la cisticercosis o la triquinosis.

Sin embargo, no descartó que estas especies acuáticas contengan otros parásitos, pero que al momento de su cocción a 75 grados mueren.

Asimismo, recomendó a la población consumidora que no se alarme al momento de comprar pescados comestibles, de los diferentes mercados de abasto de Santa Cruz, La Paz, Tarija y otros.

Fuente: Agencia Boliviana de Información