Río Grande (Diario el Sureño). Es una experiencia piloto que lleva dos años y ha multiplicado 10 veces la cantidad de peces tropicales con los que el proyecto había comenzado.

 

El taller de cría de peces tropicales del Centro de Actividades Alternativas para Discapacitados comenzó con 30 peces, traídos de Buenos Aires, pero ya hay 300 luego de 2 años y 3 mudanzas.

«La idea es incorporar una nueva disciplina a las actividades cotidianas de la institución. En este proyecto participa la Municipalidad local, que ha sido la que ha costeado los gastos de las repisas y peceras. Cada una de las peceras tiene un aireador, una paridera, un calefactor», comentó uno de los coordinadores del CAAD, Eduardo Costamagna.

Son peces de agua tropical, en este caso la especie «Gubby». En un espacio están los reproductores, tanto los machos y hembras.

Existe otro sector destinado exclusivamente para las crías, para que vayan creciendo hasta convertirse en adultas.

Son 12 peceras que están funcionando, aunque este proyecto tiene visión de futuro, ya que hay más peceras para luego poder comercializar peces tropicales.

«Ellos pueden decir hoy que artificialmente generan vida y crían peces, con el objetivo de poder venderlos; poder armar nuevas peceras, fabricar adornos para peceras, con la finalidad que sea una salida laboral», agregó Eduardo.

Son aproximadamente 14 chicos con capacidades diferentes los que integran el taller de peces.

El profesor es Nicolás Buseta y para los chicos del CAAD tener peceras que deben cuidar significa un esfuerzo y dedicación importante, por que la pecera tiene que mantener una temperatura estable de 25º aproximadamente, sino el pez se muere, por que aquí se está manejando a la naturaleza ya que todo es artificial.

Los chicos del CAAD tienen divididas las tareas, ya que las actividades en el taller de peces son diversas y cada uno de ellos realiza la labor que más le agrada y se siente cómodo.

Deben prestar atención a la cantidad y tipo de alimentos que deben brindar, ya que hay un alimento específico para los peces reproductores, otro para las crías, etc.

Deben manejarse con instrumentos específicos para peceras, deben prestar atención para saber cuándo una hembra está embarazada, cuando un pez está enfermo, cómo se mete la hembra en la paridera.

Todas estas actividades generan en los chicos nuevos desafíos y estímulos y los hace en un futuro poder insertarse en un mercado de acuarios, por que ellos estarían capacitados para trabajar en ello por que tienen una noción importante en el tema.

«Aquí hay riesgo, porque está el agua y la electricidad, por lo tanto las medidas de seguridad también las tienen que ir conociendo. En dos años cuidamos a los peces y estamos haciendo que se multipliquen», dijo Eduardo.

Expandir conocimientos
Están intentando llevar los conocimientos en la especialidad al máximo posible y para esto, los representantes del CAAD buscan poder visitar como expositores la Feria de Ciencias a nivel nacional en Buenos Aires, de manera de tener al alcance de la mano personas e instituciones que los ayuden a ampliar estos espectros de información sobre la cría de peces; que pretende ser además una salida laboral a futuro para los chicos.

«Estamos en esta experiencia hace dos años pero igualmente los conocimientos debemos ir mejorándolos, porque nuestra información es media baja y la idea es capacitarnos en Buenos Aires o en Chile para que los profesores puedan afinar los sentidos y en base a eso mejorar el proyecto», señaló Eduardo Costamagna.

Los alumnos del CAAD han participado en la instancia local de la Feria de Ciencias, clasificando a la instancia provincial con 96 puntos.

La Feria de Ciencias de este año se hizo a fines del mes pasado y pese a que, en lo que se refiere escuelas especiales no existe una instancia nacional, los coordinadores solicitaron a la ministro de Educación Marisa Urdapilleta la posibilidad de participar como expositores de la instancia nacional, ya que visitando Buenos Aires se tiene más chances de conseguir gente que los oriente mejor en algunos conocimientos que faltan para mejorar el proyecto del taller de peces.

Participando en la instancia nacional, no como competidores sino como expositores, estarán cerca de los conocimientos que manejan los centros de mayor desarrollo.

«Sabemos que tanto en Chile, Argentina y España existen personas que tienen un amplio desarrollo en este tema y justamente hacemos la nota para informar lo que estamos haciendo y pedir a todos aquellos que tengan conocimiento en el manejo de cría de peces o saben de alguien que los posea, nos vendría muy bien esa información», manifestó Eduardo.

Pioneros en este proyecto

«Entendemos que no hay una experiencia similar de cría de peces a nivel discapacidad, por que la discapacidad maneja trapos de piso, elaboración de bolsas de residuos, como talleres de inserción de algún producto», expresó Eduardo Costamagna, coordinador del CAAD.

Es importante el trabajo en equipo porque hay chicos que se especializan más en la limpieza de las peceras, otros en ver qué hembra está embarazada, otros en la medicación, otros en la alimentación, otros en la colocación de las parideras, y cada uno va encontrando en el taller una actividad que le agrada más; aunque la mayoría sabe hacer absolutamente todo.

«Esta es una actividad muy rigurosa que muchas veces interviene una parte teórica y mucho ensayo y error. En el CAAD, a través de la posibilidad de insertarse con un proyecto netamente de vida y terapéutico, pensamos que es complejo pero es posible, por eso estamos en proceso de derrumbar algunas paredes para poder seguir adelante», finalizó Eduardo.

Fuente: http://www.surenio.com.ar