VIÑA DE MAR.- El Centro de Investigación Marina Quintay de la Universidad Andrés Bello acaba de finalizar la primera etapa del empaquetamiento de tecnología para la producción del recurso bentónico.

 

Después de una década de investigación y desarrollo, con la participación de científicos tanto nacionales como extranjeros y la generación programas de capacitación y planes de repoblación a nivel piloto en la V Región, el Centro de Investigación Marina de Quintay (Cimarq-Quintay) de la Universidad Andrés Bello, ha finalizado la primera etapa del empaquetamiento de la tecnología de producción de erizo rojo (Loxechinus albus).
 
De acuerdo a su director, el investigador Diego Ramírez “en este contexto, Cimarq-Quintay cuenta hoy con un paquete tecnológico para la producción de semillas de erizo, constituyendo la componente basal de un programa de mediano plazo cuyo objetivo es lograr la transferencia de esta tecnología a agentes privados”.
 
Esta nueva estrategia está orientada al sector industrial exportador y a las actividades de pesca artesanal dentro del sistema de áreas de manejo y explotación de recursos bentónicos, otorgando viabilidad a los futuros programas de repoblación en la costa chilena, así como nuevos emprendimientos que puedan surgir de parte del sector industrial ligado al recurso.
 
Esta primera etapa incluye manuales y bases técnicas, sobre la información de parámetros productivos y proyecciones a nivel comercial, que en su conjunto abarcan las etapas de producción en hatchery, nursery, cosecha y siembra. A esto se suman criterios relacionados con la selección de sitios para repoblamiento, determinación de tallas, biomasa y protocolos de transporte.
 
Los próximos pasos se proyectan en  desarrollar procedimientos aplicables al proceso de seguimiento y control de los programas de repoblación, sobre la base de herramientas SIG que atiendan las necesidades técnicas y económicas de las caletas de pescadores artesanales y de igual manera a entes reguladores.