BERKELY.- Las algas son una fuente potencial de biocombustible, debido a que crecen fácilmente y se pueden manipular, algunas variedades son ricas en aceites similares a los producidos por los granos de soya. Las algas también producen otro combustible: el hidrógeno.

 

Las algas producen pequeñas cantidades de hidrógeno naturalmente durante la fotosíntesis, pero Anastasios Melis, un profesor de biología de la Universidad de California, cree que las versiones de los pequeños organismos (algas) modificadas genéticamente tienen el potencial como fuente viable para el hidrógeno.

Melis ha creado un alga mutante que hace un mejor uso de la luz solar. Esto podría incrementar el hidrógeno que las algas producen por un factor de tres. Esto también permitiría promover la producción de algas para obtener aceites para los biocombustibles.

Los nuevos descubrimientos serían importantes para maximizar la producción de hidrógeno a gran escala, a través de bioreactores comerciales. Melis y sus colegas están diseñando un alga que tendrá menos clorofila, así ellos absorberán menos luz solar. En este sentido, una mayor cantidad de luz penetrara a las capas de cultivo de algas en los bioreactores, y eventualmente un mayor número de algas usaran la luz solar para producir hidrógeno.

Los investigadores manipulan los genes para controlar la cantidad de clorofila en los cloroplastos de las algas. Cada cloroplasto naturalmente tiene 600 moléculas de clorofila. En este sentido, los investigadores quieren reducir este número a la mitad. Luego planean reducirlo hasta 130 moléculas de clorofila. En este punto, los cultivo densos de alga en los bioreactores podrían producir tres veces más hidrogeno de lo que ellos producen ahora, dijo Melis.

Fuente: Technology Review