(AFP).- La descendencia de las truchas arcoiris criadas en cautiverio y luego liberadas en la naturaleza tiene menos éxito que la de sus congéneres salvajes, según un estudio publicado el jueves en Estados Unidos.

 

Los investigadores ya sabían que las mutaciones genéticas pueden acumularse en las poblaciones criadas en cautiverio, no sometidas a las presiones de la selección natural.

El nuevo estudio realizado por un equipo científico de la Universidad de Oregon (noroeste) y publicado por la revista Science, muestra que las truchas de criadero tienen 40% menos de posibilidades de llegar a la edad adulta que las descendientes de truchas salvajes.

En un principio utilizada para conservar las especies en peligro de extinción, la acuacultura sirve ahora para restaurar poblaciones salvajes que se están reduciendo, como el salmón del Pacífico y la trucha arcoiris. El estudio dirigido por el profesor Hitoshi Araki sugiere que debería evaluarse mejor la capacidad de los programas de cría para restaurar poblaciones salvajes que están disminuyendo.

La menor resistencia de la descendencia de los peces de cultivo no sorprendió a los investigadores pero no esperaban que esto se produjera tan rápido, en una sola generación.

"Pensábamos que sería más gradual", indicó Michael Blouin, profesor de zoología de la Universidad de Oregon.