Por: Natalia Sequeiro
SANTIAGO (El Correo Gallego).- La bahía de Fundy, en New Brunswick, Canadá, posee una de las mayores densidades de granjas acuícolas del mundo. Más de cien explotaciones cultivan salmón en jaulas que flotan a merced de las mareas que llegan a retirar el Atlántico 15 metros. Consciente de los escasos recursos que presentan las pesquerías mundiales, azotadas por la sobrepesca, el Gobierno canadiense quiere potenciar los cultivos marinos. Para ello busca la colaboración gallega.

 

Rick Doucet, ministro de Pesca de New Brusnwick, asegura que la inversión gallega en acuicultura será siempre bienvenida. Doucet encabezó la delegación canadiense en la última edición de la feria de productos congelados Conxemar, de Vigo. “Estoy aquí para aprender y obtener más información, cualquier ayuda que podamos ofrecer como Gobierno para abrir nuestras puertas a los inversores, la daremos”, afirma el ministro de la provincia canadiense.

Un mes antes, el ministro del gobierno federal, Loyola Hearn, visitó Galicia y lanzó la misma oferta. Por el momento, los contactos con los inversores no se han dado, al menos en la zona de New Brunswick. “Tenemos colaboración científica para las granjas de ostras”, explica ¬Doucet. Este molusco es, después del salmón, uno de los principales cultivos de la zona.

El desarrollo de la acuicultura en Canadá, igual que en Galicia, no es ajeno a la polémica. “La gente que vive cerca de donde se van a instalar las granjas no las quiere”, explica Doucet, quien reconoce el impacto paisajístico que suponen. “Tenemos los mismos retos que tenéis vosotros, los mismos problemas, pero si ¿paras este tipo de cosas, qué hacemos para ofrecer puestos de trabajo?”, se pregunta. Pese a apostar por un crecimiento de la acuicultura, Doucet matiza que la industria debe ser sostenible y “amiga del medioambiente”.

“No queremos tener toda la bahía llena de cajas, pero tenemos que posicionarnos”, explica. El Gobierno se basa en informes científicos para localizar los lugares en los que se instalarán las jaulas y cómo deben gestionarse. “Nuestra función es mediar entre la industria y los ciudadanos y eso es lo que vamos a hacer”, explica. “Por los estudios que tenemos, sabemos que si ponemos muchas jaulas en la misma área, tendremos muchas enfermedades de los peces y evidentemente no queremos eso”, concluye Doucet.

Fuente: http://www.elcorreogallego.es