MIRA (EFECOM).- Pescanova lanzó hoy en Portugal el proceso de construcción de la mayor planta de producción de rodaballo del mundo, aunque ha sido contestada por los ecologistas lusos, que pedirán una providencia cautelar para evitar el inicio de las obras.

 

En la presentación del proyecto, que estará ubicado en la localidad lusa de Mira, en el norte del país, el primer ministro portugués, José Sócrates, garantizó que esta iniciativa cuenta con todos los permisos medioambientales.

Sócrates dijo que el proyecto de la empresa española, originalmente previsto para Galicia, es "compatible con el más alto nivel rigor medioambiental" y recalcó que la exigencias de las autoridades portuguesas han sido máximas.

Durante su intervención, el presidente del Grupo Pescanova, Manuel Fernández de Sousa-Faro, dijo que tanto la planta de Mira como la industria de la acuicultura es "limpia y compatible con el desarrollo sostenible".

Organizaciones ecologistas lusas anunciaron hoy que la próxima semana presentarán una providencia cautelar para paralizar el proyecto, que supone una inversión de 140 millones de euros, debido a la localización de la planta, muy cercana a la costa e incluida en una zona de la Red Natura 2000.

En agosto pasado, el Ministerio de Ambiente luso emitió una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) positiva, aunque la condicionó al cumplimiento de varias exigencias, como el alejamiento de la planta de las áreas ecológicamente más sensibles.

Sócrates recordó que Pescanova aceptó las exigencias presentadas por el Ministerio de Ambiente en la autorización condicionada y que la empresa española presentó unas modificaciones que recibieron el visto bueno de la Administración.

Fernández de Sousa-Faro destacó la importancia de la unidad portuguesa e indicó que en los próximos cincos años la producción de acuicultura superará a la de la pesca tradicional en todo el mundo.

El primer ministro destacó que Portugal tuvo que "luchar" para hacerse con este proyecto ante la dura competencia, en referencia a Galicia, y pidió a la empresa agroalimentaria española que invierta más en el país.

En el mismo sentido se manifestó el ministro de Economía, Manuel Pinho, que dijo que ésta es una "gran victoria" para Portugal después de ser una elección muy "disputada".

"Pescanova debe acelerar este proyecto y pensar en otros nuevos para poder explotar el mar en todas sus posibilidades", dijo Pinho.

Sobre esta invitación, el presidente de Pescanova dijo a los periodistas al margen de la presentación que la empresa gallega apostará en la acuicultura allí donde sea posible y aseguró que están atentos a posibles oportunidades de mercado en Portugal.

Sócrates destacó la importancia de esta inversión por su "innovación", "dimensión", porque contribuirá a dinamizar el sector en el país y su "vocación exportadora", puesto que el 99 por ciento de su producción es para vender en el extranjero.

La inauguración de la primera fase de la planta de rodaballo está prevista para finales de 2008 y contará con una producción de 3.500 toneladas, la mitad de las 7.000 previstas cuanto la unidad esté a pleno rendimiento.

El proyecto de Mira, localidad situada entre Oporto y Lisboa, en el distrito de Coimbra, supondrá la creación de cerca de 200 puestos de trabajo directo.