París (Agencias). Greenpeace advirtió ayer de que un aumento de la temperatura de la Tierra superior a dos grados haría «incontrolables» las consecuencias del cambio climático, lo que exige detener rápidamente la escalada de emisiones que conducen a un calentamiento superior para finales de siglo.

 

La asociación ecologista lanzó la señal de alarma sobre esa cifra de dos grados en París, donde el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) finaliza de aquí a mañana su informe en el que augura una subida de temperaturas que podría situarse en tres grados en 100 años.

El borrador del estudio del IPCC, que está siendo sometido línea a línea a la aprobación de las delegaciones gubernamentales, y que resulta del compendio de los estudios científicos sobre el cambio científico hasta ahora, estima que en el horizonte de 2100 el calentamiento se situará entre dos y 4,5 grados, con un escenario central de tres grados. Esto provocará problemas humanitarios.

En su informe de 2001, el IPCC había establecido un margen menos preciso, según los diferentes escenarios, con un calentamiento de 1,4 a 5,8 grados en una centuria.

De acuerdo con las previsiones actuales -filtradas en las últimas semanas-, y teniendo en cuenta que ya en un siglo el alza ha sido de 0,74 grados -en 2001 se daba una cifra de 0,6-, es muy poco probable que el calentamiento se sitúe por debajo de 1,5 grados y «no se pueden excluir valores significativamente superiores a 4,5 grados».

Ese incremento sería consecuencia de una concentración de 550 partículas de dióxido de carbono (CO2) en la atmósfera por millón, cuando la situación antes de la Revolución Industrial era de unas 170.

Además, la organización verde pidió al Gobierno que escuche las advertencias del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) y que corrija su política energética para proteger el clima: «Zapatero debe tomar medidas más consistentes con las evidencias científicas, reduciendo nuestras emisiones un 35 por ciento en los próximos cinco años».

Por otra parte, en Londres, el Consejo Mundial de la Energía (CME) consideró «indispensable» el desarrollo de la energía nuclear en Europa para contar con una alternativa al «encarecimiento de la electricidad» y para limitar el calentamiento global.

La concienciación ciudadana es fundamental para lograr los objetivos. Así, la Alianza por el Planeta, red formada por asociaciones medioambientales de todos los países, convoca para mañana un apagón durante cinco minutos, entre las 19,55 y las 20,00 horas, con el fin de llamar la atención sobre la importancia del cambio climático. La Torre Eiffel seguirá el ejemplo.

La situación es muy preocupante. De hecho, la Gran Barrera de Coral morirá dentro de unas décadas, según se desprende del borrador de un informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático en Australia que publicó ayer el periódico The Age.

El blanqueo de los corales, que está ligado a la asociación simbiótica que mantienen con algunas algas que se adhieren a su superficie, será anual a partir de 2030.