OVIEDO (El Comercio Digital).- El cultivo de salmónidos puede llevarse a cabo de forma integral o bien parcialmente, cultivando cada una de las fases por separado. Éste es el caso del proyecto que la empresa Marcultura llevará a cabo en el Occidente. La entidad gallega dividirá cada fase de cultivo y la desarrollará en una zona diferente.

 

Para cultivar salmónidos hay que recorrer cuatro etapas. La primera se dedica a la obtención de huevos a partir de reproductores en cautividad. La segunda se centra en la incubación de los huevos, mientras que en la tercera se lleva a cabo el pre-engorde de los alevines hasta que tienen el tamaño adecuado. Finalmente, la cuarta etapa, se ocupa del engorde.

El engorde se puede llevar a cabo en tanques o piscinas en tierra y en jaulas, bien en agua dulce o bien en agua salada, como ocurre con las granjas de salmones que funcionan desde hace años en las costas de Escocia, Suecia o Noruega. En el caso del proyecto de Marcultura, el engorde se llevará a cabo en el embalse de Grandas de Salime.

El sistema de jaulas

El uso de jaulas permite que los peces estén protegidos en una especie de bolsa flotante. Se trata de una estructura circular que flota en la superficie del agua y de la que cuelgan unas redes, ancladas al fondo.

Es un sistema muy extendido en Europa. Su implantación no requiere un coste excesivo y permite unas buenas condiciones para el cultivo. Los mayores problemas que presentan estas jaulas se producen en mar abierto, cuando sufren la influencia de los temporales. Por este motivo, la ubicación en el embalse de Grandas es perfecta para la cría de salmónidos, pues se trata de aguas tranquilas y resguardadas.

En la fase de engorde, los peces adquieren la talla necesaria para su posterior comercialización. Una vez que los alevines alcanzan los 10 centímetros están preparados para pasar a esta etapa.

Permanecen en la fase de engorde hasta que se consigue el peso adecuado -180 gramos- y el tamaño ideal (25 centímetros). El alevín adquiere estas características tras 14 meses. Para llegar a esa talla los salmónidos sufren controles de medición cada 15 días. De esta forma los criadores saben si la alimentación es la correcta en cantidad y calidad.

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