Por: Rodríguez Mendoza
SANTIAGO (ABC).- No es la primera vez que lo advierten y no será la última. El empeño del bipartito por anular o modificar los planes iniciados por el anterior gobierno del PP, o provoca la paralización de los mismos o adjunta cambios que finalmente los hacen inviables.

 

En este sentido se pronunció ayer el portavoz de Pesca de la oposición, José Manuel Balseiro, quien aseguró que el nuevo plan de acuicultura promovido por el actual Ejecutivo de la Xunta, «tras más de dos años de paralización, plantea proyectos inviables económica y técnicamente». Una situación que, a su juicio, «obligará a otras empresas a seguir el camino elegido por Pescanova» y a trasladar sus centros de producción a Portugal.

Para el PP, el rechazo social con el que se ha topado desde el principio el mencionado proyecto es más que significativo, y justifica este hecho en la cantidad de puntos flacos del documento. Así, recordó que desde que se hiciera público se han registrado más de 1.044 alegaciones en contra, pese a que éste sólo incorpora ocho nuevos proyectos respecto a los previstos en la época de Manuel Fraga.


Así, Balseiro insistió en que no sólo no satisface las expectativas de un sector con intenciones de continuar situando a Galicia al frente de la producción acuícola, «sino que plantea soluciones inviables».

Entre otros efectos colaterales, el representante de Pesca del PP citó, al margen de la pérdida de empleos e inversiones empresariales, la paralización del anterior proyecto de Parques de Tecnología Alimentaria, lo que conlleva la devolución a Bruselas de una partida de 30,2 millones procedentes de los fondos europeos para promover la acuicultura.

Del mismo modo, alertó de que la decisión de la Administración gallega de paralizar iniciativas que estaban en marcha con el anterior gobierno dará lugar a indemnizaciones millonarias que debe afrontar la Xunta, «con dinero de todos los gallegos, para hacer frente a las reclamaciones patrimoniales de las empresas que vieron invalidados sus proyectos».

Y teniendo en cuenta la opinión de los expertos, que coinciden en señalar que ninguna piscifactoría es viable si se sitúa a más de 100 metros de la costa, los argumentos esgrimidos por la Xunta, que ignora este criterio, pierden validez alguna. En este sentido, Balseiro recordó la obra que Pescanova había proyectado en Cabo Touriñán, «pese a que la normativa que regula estos espacios -Red Natura- no lo impide siempre y cuando cuenten con los estudios requeridos».

Fuente: http://www.abc.es