VIGO (Faro de Vigo).- Varias playas de Vigo han frenado en seco la pérdida de arena. Y no es consecuencia ni de una ingeniosa maquinaria ni de un milagro de la naturaleza.

 

Una de las claves está en la decisión municipal de amontonar en la orilla las algas que arrastra el mar hasta la playa para que la acción de la marea vuelva a expulsarlas. Esta iniciativa, avalada por investigadores de la Universidad, del Centro Oceanográfico y del Instituto de Investigaciones Marinas, ha dado tan buenos resultados que el Concello extenderá ese método tan natural de limpieza a todos los arenales de la ciudad.

La concejala de Limpieza y responsable del Órgano Gestor de Playas, Isaura Abelairas, basa su decisión en el último informe elaborado por técnicos municipales. Estos realizaron durante un año un seguimiento de los arenales de Canido, Santa Baia y Carril, elegidos precisamente por su tendencia a acumular grandes cantidades de algas marinas. A modo experimental, la limpieza en estas playas se llevó a cabo con sumo cuidado y apoyándose en la acción de las mareas.

Así, con la bajamar, los operarios trasladaban hasta la orilla todas las algas diseminadas por la lengua de arena. Horas después, cuando la marea comenzaba a subir, esos montículos acababan engullidos por el mismo mar. Con las "hojas" más secas, que tanto malestar causan a los bañistas por atraer mosquitos y despedir malos olores, se filtraban con un tamiz para evitar que portasen arena en su posterior traslado a la planta de Guixar.

"Al principio, este proceso no convencía a los bañistas, pero ahora ven los resultados. Y hay que convencer a la gente que la playa con algas no está sucia, sino que las algas son algo muy natural", destaca Abelairas.

Pese al éxito del método, los mismos técnicos aconsejan determinadas épocas del año para aplicarlo. Por ejemplo, el planteamiento inicial es instaurar esa limpieza manual y natural sólo en los meses de mayor dinamismo de las mareas -las llamadas "mareas vivas"-, en marzo y septiembre, que coinciden al mismo tiempo con el afloramiento de las algas marinas.

En verano, resulta más complicado. Abelairas anuncia que seguirán retirándose las algas de los arenales manualmente -"también pineirándolas para no perder arena", añade- pero que, salvo en casos muy excepcionales, no se depositarán en la orilla para que se las lleve el mar. La concejala cree que muchos bañistas, sobre todo foráneos, no entenderían el porqué del proceso, y podría dañar la imagen de uno los principales reclamos turísticos de la ciudad.

Otra conclusión curiosa del informe de los técnicos tras el seguimiento de las playas es que las pulgas de arena, esos bichos tan molestos para la mayoría de bañistas, sirven parámetro de la calidad de la arena. "Aunque parezca mentira, nos aseguran que a cuantas más pulgas, mayor es la calidad de la arena", razona Abelairas.

Fuente: http://www.farodevigo.es