GUAYAQUIL (El Comercio).- La dieta del camarón y la tilapia está siendo alterada. Los expertos en la elaboración de balanceados para especies marinas ya han sacado al mercado alternativas que disminuyen el uso de harina de pescado. Las razones están en  el  alto costo de este insumo, el incremento en su demanda, su posible desabastecimiento y preocupaciones ambientalistas.

 

Pese a que la industria acuicultora está creciendo a un ritmo de 8% cada año, la demanda por la harina de pescado – insumo principal del balanceado– no está siendo satisfecha.

En el 2007, Infopesca -una publicación del sector en América Latina- registra que las exportaciones de los cinco  principales países productores llegaron a 1,8 millones de toneladas en el primer semestre, una reducción del 4% con   relación al mismo  período del año pasado.

De manera consecuente, el precio del insumo proteínico y la demanda ha ido subiendo. Según Addison Lawrence, investigador de Texas A&M University, en enero del 2006, la harina llegaba a precios referenciales de USD 600 a 800 la tonelada.

En septiembre de ese mismo año, el precio se disparó a USD 1 000 y  1 300, mientras que en el primer semestre de este año bajó ligeramente  a USD 800.  Esto, sin embargo, sigue siendo alto para los acuicultores que buscan alternativas de alta calidad y bajo costo para su producción.

La elaboración de la harina está directamente relacionada con fenómenos como El Niño, que  afecta a  la abundancia de los cardúmenes de anchovetas, jurel y sardina,   materia prima de la harina de pescado   y ocasiona variabilidad en las producciones anuales.

Roland Wiefels, de Infopesca, advierte que se requiere de planes de contingencia debido a que los niveles máximos de  captura de los  pelágicos están muy cerca de su límite.

Países como China, EE.UU., Perú e India ya están llevando a cabo investigaciones para mitigar los efectos perjudiciales.

Entre las alternativas se encuentran las  harinas de carne, de desechos de animales como huesos, sangre, plumas de gallina o de proteínas de soya, maíz, trigo y hasta de insectos.

Para Lawrence, la clave está en encontrar un ingrediente vegetal con alto contenido de proteína – 60  a 70% - con costos de USD 700 por tonelada para asegurar su rentabilidad. Debido a que el balanceado representa más del 30% de los costos de la producción camaronera, Lawrence asegura que esta opción representaría una ganancia para el sector de por lo menos USD 800 000 al año.

Por otro lado, Allen Davis, investigador de Auburn University, sostiene que la solución más viable es reemplazar la harina de pescado por harina de soya, una fuente vegetal rentable con alto contenido de proteína. El costo por tonelada es de USD 340 versus USD 900 por tonelada de harina de pescado.

Para Davis, la mayoría de balanceados no necesita más de 35% de proteína, pero el problema yace en que “ciertos acuicultores no quieren cambiar aún porque están acostumbrados a un balanceado con cierto color y olor”.

Aunque Ecuador no se encuentra entre los que han adoptado estos cambios como Perú, Argentina, EE.UU. y Brasil, Davis agrega que están en camino.  Desde hace dos años, ha colaborado con los acuicultores nacionales para que utilicen un balanceado con 50% menos de harina de pescado.

Pero de las 12 empresas nacionales que elaboran balanceados para camarón, ninguna ha reemplazado el insumo por soya como ingrediente principal. Según César Molina, gerente de línea acuícola de Pronaca, “aún no hay mercado para eso en Ecuador ”.

Por otro lado, se investigan otras posibilidades en el país.

Samuel Stern, director del Centro Nacional de Acuicultura e Investigaciones Marinas, explica que se experimenta con la colocación de mallas en las piscinas de  camarón en Palmar, Guayas. Al lado, se desarrollan algas y microbios que sirven de alimento.

Stern calcula que con esto se podrá reducir los costos de balanceado en 15 y 20%. Pero se requerirá de un año más para analizar los resultados y poder implementar el sistema que ya   se utiliza en países como India.

Ofertas de alimento

Pronaca inició línea  de balanceados para camarón en diciembre del 2006 y para tilapia el mes pasado. Contienen  desde 20  hasta  35% de proteínas.

Nicovita también ofrece balanceados que tienen de  23 a  40% de  proteínas.


ABA  vende alimentos para camarón con contenido de proteína de 22  a 35%. Los elaboran ‘a medida’, según las necesidades del comprador.

Expalsa tiene balanceados de  16  a 50% de proteína para camarón. También venden alimentos para tilapia, trucha y pollos.


Bio-Bac vende complejos de vitaminas y elementos trazas .

Procreba comercializa suplementos orgánicos para fortalecer el sistema inmune.

Fuente: http://www.elcomercio.com