Puerto Montt (Ecoceanos News).- A la escasa voluntad de la industria del cultivo de salmón por mejorar su sistema de tratamiento y disposición final de sus residuos, se suma la falta de normativa estatal que regule las condiciones sanitarias y ambientales de los vertederos industriales. Estos factores son determinantes a la hora de evaluar el actual estado de los basurales en la Región de Los Lagos, que surgieron en su mayoría con escaso control sanitario, de la mano con el crecimiento explosivo de este sector productivo.

 

El incumplimiento a la poco exigente normativa es parte del panorama de una región, donde el principal generador de residuos es la industria del salmón. Pese a la seguidilla de certificaciones y acuerdos voluntarios de producción limpia suscritos por estas empresas, se mantiene, por parte de gran cantidad de empresas, un irresponsable comportamiento con respecto a la gestión de sus residuos que recomienda la OCDE.

La primera fiscalización integrada y multisectorial, a los vertederos industriales de la Región de Los Lagos se realizó el 2006 por la Autoridad Sanitaria y CONAMA. A la cabeza de ese proceso estuvieron Felipe Aranibar, en ese entonces coordinador de residuos de la Secretaría Regional Ministerial (SEREMI) de Salud y Patricia Aros, encargada de residuos de CONAMA de la X Región.

“No se había hecho un cruzamiento entre los residuos industriales que producían las empresas y a donde los llevaban, y aunque todos sabíamos que algo se perdía, nunca pensamos que realmente el desastre fuera tanto”, explica Felipe Aranibar, en la actualidad Coordinador de la Unidad de Residuos Sólidos del Gobierno Regional de Los Lagos

En entrevista con Ecoceanos News el Ingeniero Ambiental precisa que “hasta ese momento no se había hecho una definición técnica de lo que se esperaba de los vertederos industriales en cuanto a condiciones sanitarias. Se manejaban igual como si fueran vertederos para residuos domésticos, por lo tanto no tenían fiscalización adecuada. Tampoco se había cuantificado realmente la cantidad de residuos industriales que generaba la región, dado que anteriormente, estos datos se manejaba en forma provincial, por los servicios de salud. Entonces no se tenía idea del real impacto que tenía en el tema de los residuos industriales”.

Aranibar agrega que “pensábamos que podía ser más manejable. El problema es que a muchos lugares donde llegamos simplemente no había otra opción de disposición que la que se estaba manejando. La fiscalización quedó trunca en un sentido, porque si bien, lo primero que se trato de hacer fue cuantificar, revisar realmente que era lo que existía, cuales vertederos estaban funcionando y cuáles no, no se podía aplicar un real plan de adecuación, pues no existían alternativas con condiciones de disposición aceptables”.

“El comportamiento en general de las empresas es muy malo con respecto a su gestión de residuos, salvo honrosas excepciones, las empresas no piensan que el internalizar en su matriz de costos una buena gestión de los residuos, les pueda ser beneficioso en forma alguna”.

Por su parte, Haroldo Aguilar, encargado regional de Acción Sanitaria, informó a Ecoceanos News que “un gran porcentaje de los vertederos tanto domiciliarios, como industriales están con orden de cierre, porque no cumplen los requisitos. Se les exigirá a los responsables el abandono técnico del recinto, programado de tal forma que la influencia en el medioambiente sea la menor”.

“El tema de los residuos es el principal problema que enfrenta la industria del salmón, y deben hacer todos los esfuerzos por cumplir con la normativa y proteger a la comunidad, porque si bien es cierto que están generando trabajo también deben proteger el medioambiente y las personas”, acota el personero.

“UN HOYO CON CERCO” Y SIN CONTROL SANITARIO
Según datos de la Autoridad Sanitaria, en la Región de Los Lagos operan 34 vertederos domiciliarios y 48 industriales. De estos últimos, 42 se emplazan en Chiloé, correspondiendo en su mayoría a pozos de disposición de mortandad. En la década del 90, con el aumento de la producción salmonera, proliferaron los vertederos principalmente para recepcionar la mortalidad de peces. Los Servicios de Salud de ese entonces, dieron el piso legal para las operaciones de los pozos de mortalidad, cumpliendo solo con las condiciones sanitarias mínimas (resolución 2444/81).

Haroldo Aguilar explica que “estos vertederos aparecieron casi espontáneamente con el crecimiento de la industria salmonera, porque prácticamente eran un hoyo con un cerco. Y ahí se eliminaban sin ningún control sanitario, sin condiciones sanitarias, sin la adecuada ubicación. Se ubicaban en la parte que más les convenía por distancia, por acceso y fue un error. Posteriormente a la instalación de plantas salmoneras aparecen las poblaciones de trabajadores y empiezan a crearse otros problemas. Son los propios trabajadores quienes empiezan a reclamar por situaciones ambientalmente adversas”.

“Los problemas de salud pública han sido la putrefacción de materia orgánica, emanación de olores y la aparición de un sin número de vectores. Durante 20 años, los (vertederos) funcionaron sin condiciones sanitarias adecuadas. Algunos se cambiaban, cerraban, hacían hoyos, y así permaneció por muchos años”.

Felipe Aranibar afirma que “los pozos de mortalidad fueron autorizados por la urgencia, pero en la actualidad muchos no se utilizan porque la mortalidad se envía a las empresas SalmonOil o a Pacific Star para la elaboración de harina y aceite de pescado”.

Según el Dr. Aguilar, “esto va por un camino de recuperación de estos desechos, y que favorece justamente al medioambiente. El camino es largo, tenemos que diseñar todavía varias otras estrategias para poder superar estos problemas”.

Sin embargo, Aranibar precisa que el problema es que “algunos se están utilizando para recibir lodos, riles, incluso prestan servicio a otras empresas, cuando en realidad cuentan para recibir residuos específicos provenientes solo de la operación de la empresa titular”.

”Todos los vertederos industriales tienen Resolución Sanitaria, porque de 1994 a 1999, años en que fue como ‘boom pesquero’, se autorizaba cualquier hoyo para disponer residuos. Algunas de estas empresas empezaron a recibir basura de otras plantas, no solamente residuos de materia orgánica. Se mezclaban con residuos peligrosos, con riles y no se mantenía control sobre lo que se estaba disponiendo”.

Agrega que “la resolución sanitaria era un documento muy básico, de una hoja, cuya autorización eran dos líneas. Entonces quedaban demasiados temas abiertos. Tampoco se estipulaban las condiciones que contemplan ahora a través de la Resolución de Calificación Ambiental (RCA), como los volúmenes, tipo de funcionamiento, horario de operación, etc. En ese momento, residuos industriales significaba viseras de pescado, pero ahora es cualquier residuo industrial”.

“Tiene que haber una clara intencionalidad de toda la institucionalidad regional, no solo de La Autoridad Sanitaria para lograr racionalizar el tema de la disposición de los residuos industriales, lo que también incluye la colaboración y compromiso de la empresa, de otra forma, el costo será altísimo, tanto para la población como para las actividades productivas”.

VACIO LEGAL
En los últimos años se ha hecho evidente la necesidad de regular la recolección, manejo y tratamiento seguro de los residuos. La Política Integral de Residuos Sólidos, aprobada por el Consejo Directivo de CONAMA, el 17 de enero de 2005, se plantea como una oportunidad para que el país pueda abordar el problema e impulse una mayor regulación, pero el camino ha estado marcado por la tardanza en la promulgación de los nuevos reglamentos y por la oposición de los industriales.

En la actualidad, los vertederos industriales son fiscalizados bajo la Resolución N 2444/ del año 1980, que contempla exigencias mínimas para la operación de basurales.

Desde la promulgación del Código Sanitario en 1967, sólo se han dictado normas mínimas al respecto. De hecho, la única modificación importante fue la Ley de Bases de Medio Ambiente, de 1994, que aportó la obligación de someter al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA) a los rellenos sanitarios y a los sistemas de tratamiento y disposición de residuos industriales, líquidos y sólidos.

Sin embargo, en la Región de Los Lagos, de los 48 sitios de disposición final de residuos industriales, solo 4 cuentan con Resolución de Calificación Ambiental (RCA).

Entre los avances también se cuenta el “Reglamento Sanitario sobre Manejo de Residuos Peligrosos”.
También están el “Reglamento de Rellenos Sanitarios” y el “Reglamento de Manejo de Lodos”, los cuales analiza la Contraloría General de La República. El Ministerio de Salud estima que este año le darán el visto bueno a la primera iniciativa, cuya consulta pública se inició el 3 de enero de 2003.

El Minsal próximamente iniciaría un proceso de licitación para realizar un estudio para establecer un reglamento para normar los vertederos industriales. Por ahora solo deben cumplir con la deficiente Resolución N 2444/ 80 o esperar que la Autoridad Sanitaria criteriosamente aplique el próximo a promulgarse reglamento de Rellenos Sanitarios como un mínimo requisito para los Vertederos industriales.

LODOS
En cuanto al Reglamento de Manejo de Lodos, impulsado en 1999, Felipe Aranibar, opina que “ideal habría sido incorporar los lodos genéricos, pero terminó siendo para lodos sanitarios, proveniente de plantas de tratamientos de aguas servidas. Así en cada región se pueden aplicar criterios dispares para definir incluso el grado de humedad del lodo industrial, lo cual dificulta el generar un criterio nacional para gestionar y fiscalizar la disposición de estos residuos”.

“El problema- explica- es que el “Lodo” nunca ha sido definido en términos de su contenido de humedad. Entonces, dejas en un limbo a todos los lodos y le permites a las empresas irresponsables, el estirar la legalidad para disponer RILES como si fueran sólidos o semisólidos. Lo preocupante que en este nuevo Reglamento tampoco viene definido, porque la definición del contenido de humedad es un problema técnico, con importantes implicancias económicas, por lo que también es un tema político. Es una falencia y un enredo tremendo”.

“La EPA (Agencia de Protección del Ambiente de Estados Unidos) utiliza un sistema físico-mecánico que se denomina “Wet Paint Filter Test”, que en Chile también se podría aplicar, pero no tiene un respaldo legal. También existen formas más ordinarias de apreciar la densidad aparente, pero no hay nada que respalde el accionar de las autoridades sanitarias con respecto a la humedad de los lodos, habría que tomar muestras y enviarlas por varios días a secar en un horno de laboratorio, lo que es técnicamente poco conveniente”.

“Los lodos están definidos como semisólidos. Si no pones un contenido de humedad en base seca, no hay ninguna referencia. Un semisólido es desde un Ril hasta una piedra. En la actualidad no hay una normativa que regule la disposición de los lodos”.

Para Aranibar “el concepto de impacto ambiental tiene dos entradas: uso de recursos naturales y residuos. Cualquiera que trates de manejar tiene una implicancia económica tremendamente importante, ese es el problema actual, pero será infinitamente más costoso para el país, no asumir el tema de inmediato, ahora que los impactos aun son manejables; no debemos ser soberbios y debemos aprender de las experiencias de países donde el tema de los residuos esta medianamente bajo control”.

“El que las empresas estén certificadas con ISO 14 mil o 9 mil no implica en sí que se esté cumpliendo con gestionar correctamente sus residuos, cuando una empresa acepta llevar sus residuos a un vertedero que si bien tiene autorización Sanitaria, esta o no concuerda con criterios mínimos sanitarios o técnicos o son abiertamente un desastre, está vulnerando la responsabilidad social de la empresa involucrada en una certificación de este tipo, es decir, engaña al cliente”.

“En buenas cuentas, la solución al tema de los residuos pasa por un acuerdo social y si eso no se junta con la intencionalidad política y con la capacidad técnica de los fiscalizadores, no hay ninguna salida posible”.