CAMARONES, Chubut (Diario de Madryn).- Con el objeto central de fortalecer la enseñanza y el aprendizaje aprovechando las técnicas, tecnologías y metodologías existentes en torno a la acuicultura, a partir de la puesta en marcha de un Programa de Intercambios Bidireccionales que perdure por un lapso temporal de 3 años, la ministro de Educación, Mirtha Romero y el secretario de Pesca, Juan Berón, ratificaron en el Centro de cultivo de mejillones ubicado a 32 kilómetros de la localidad de
Camarones, el acuerdo de colaboración firmado con el País Vasco.

 

La idea de gestar un Programa de Intercambios Bidireccionales entre Argentina y el País Vasco, surgió a partir de cuatro necesidades básicas; fortalecer los lazos de hermandad existentes históricamente entre vascos y argentinos, a través de un programa que posibilite el fortalecimiento de ambas Naciones respecto de la acuicultura; enriquecer las instituciones escolares con modalidad acuícola, aprovechando las potencialidades de ambas partes; generar en los jóvenes de ambos países el interés por la actividad mediante una preparación de excelencia durante su paso por las instituciones escolares; y finalmente la necesidad de incentivar a los docentes, alumnos y padres en la actividad acuícola a fin de que los procesos que se inicien en ambos países impacten positivamente en sus comunidades, mejorando la calidad de vida de los mismos.
 
Características del programa
 
El Programa constará de cuatro fases, cada una de las cuales tendrá una duración estimada de 3 meses, en las que se ejecutarán intercambios bidireccionales entre alumnos y docentes del Colegio Nº 721 de Camarones y sus pares de la Escuela de Acuicultura de Mutriku. Asimismo, en la segunda etapa participarán técnicos de la Secretaría de Pesca o docentes de otros colegios.

Luego de culminadas las dos primeras etapas del Plan se elaborará un informe que permita optimizar las demás fases de intercambio: “Los responsables del Centro de Acuicultura de Mutriku y el director del Colegio Nº 721 junto con el coordinador del proyecto elevarán a sus respectivas autoridades un informe pormenorizado del funcionamiento del presente y del cumplimiento de los objetivos acordados, con los cuales las autoridades competentes determinarán los ajustes sugeridos u otros que consideren realizar”.

Por último, es importante destacar que las personas que integren los intercambios tendrán la responsabilidad de transmitir los conocimientos adquiridos, dando continuidad en el país de origen a los procesos de trabajo iniciados en el país receptor.
 
EXPERTO DEL PAIS VASCO RESALTÓ LAS INSTALACIONES EN CAMARONES
 
“De otros laboratorios que he visto por ahí, el que posee el Colegio de Camarones, es una pequeña joya”, dijo Javier Mina, miembro de la comitiva de Euskadi que dio inicio al Programa de Intercambios Bidireccionales, surgido a partir de la firma de un Acuerdo de Colaboración Mutua entre Chubut y el País Vasco, por intermedio de la Viceconsejería de Formación Profesional.
La comitiva del País Vasco, integrada por tres especialistas en acuicultura, arribó a nuestro país el 10 de septiembre pasado. Desde entonces, comenzaron un arduo trabajo de adaptación y enseñanza; “nuestra tarea aquí consiste en, por un lado, impartir clases teóricas a los alumnos de 1º, 2º y 3º Polimodal y, por otro lado,  realizar junto a ellos diferentes prácticas de laboratorio”.

“Las clases teóricas -aseguró Mina- están destinadas a enseñarles por ejemplo en qué consiste un ciclo biológico, cómo hacer un ciclo biológico con elementos rudimentarios, cómo usar las tablas de alimentación que están en función del peso del pez, y una serie de cosas que son bastante prácticas, pero son con las que se van a encontrar a la hora de trabajar en algún centro de acuicultura”.

Por su parte, las clases prácticas se dividieron en dos etapas con el fin de brindarles un conocimiento acabado; “en una primera etapa, trabajando con truchas pequeñas y de tamaño comercial hemos hecho un pasaje de agua dulce a agua salada, con una aclimatación rápida de un solo día y otra más lenta de cinco días. El objetivo de ello era mirar, en función del tipo de tratamiento, qué tasa de mortalidad había en los peces, para una posible puesta o producción- engorde de éstos peces en agua de mar. Los resultados, todavía no están, pero en principio parece que se aclimatan bastante bien al agua de mar, es decir que las mortalidades que se han ido viendo no son excesivamente elevadas”.

“En una segunda etapa -continuó Mina- hemos construido incubadoras en las que depositamos huevos de trucha, con el fin de que los alumnos vean todo lo que es la fase larvaria, cómo nace una larva a partir de huevos, qué crecimiento tiene, cómo hay que alimentar a un pez, cómo hay que limpiar los tanques, qué tipos de filtros son necesarios, qué calidad de agua es necesaria en una fase reproductiva y en una fase de engorde, entre otras cosas”.

“En rasgos generales -culminó el representante de la comitiva del País Vasco- la experiencia ha sido muy positiva, porque hemos tenido la opción de trabajar con los alumnos donde lo más interesante ha sido el trabajo en el laboratorio”.

Fuente: http://www.diariodemadryn.com