(Universia.cl).- La aplicación en la X y XI regiones de una vacuna recombinante para prevenir cuatro enfermedades de los salmones significará superar pérdidas a la industria salmonera que alcanzan anualmente a los US$ 100 millones. Esta vacuna, la primera en su tipo, posiciona tecnológicamente a la salmonicultura nacional a niveles de países como Noruega, Escocia o Canadá. Fue lograda en un proyecto de la Fundación Chile en conjunto con la Fundación Ciencia para la Vida y el laboratorio Novartis que ya está comercializando el producto y del cual ya se han colocado 50 millones de dosis. El mercado potencial supera los 150 millones de dosis al año.

 

Esta nueva vacuna posee un nivel de protección (RPS) del 95 al 97%, lo que en la práctica significa un 100% de protección a los peces vacunados y la virtual erradicación del problema (en teoría, si toda una población vacunada enfermara, sólo el 3% podría morir; sin embargo, en la práctica nunca se infecta el 100% de la población, por lo que la posibilidad de que uno muera en la práctica es 0).

La falta de tratamientos efectivos para controlar la piscirickettsiosis ha enfatizado la necesidad de desarrollar técnicas para la prevención de la enfermedad. El manejo de la enfermedad se basa en varias prácticas de crianza, que incluyen la aplicación de inmuno-estimulantes de eficacia no comprobada y control de transmisión vertical mediante un costoso procedimiento de selección durante la reproducción.

Historia del Proyecto

El desarrollo de vacunas para salmones se inserta en uno de los focos que el área de Recursos Marinos de la Fundación Chile ha puesto hacia el incremento de la competitividad de la salmonicultura, en este caso a través de la prevención de enfermedades que producen grandes costos en el sector. Así, este proyecto es un componente más dentro una estrategia completa dedicada a contribuir al éxito de las empresas chilenas. Un dato importante a considerar es que si se implementaran todas las medidas necesarias, podría tenerse un país saneado para las enfermedades involucradas en cinco o seis años.

Una vez tomada la decisión de desarrollar una vacuna, Fundación Chile partió en la búsqueda de un socio con el cual emprender este proyecto. Producto de todo el trabajo realizado en el desarrollo de la salmonicultura, la Fundación ya conocía a cabalidad la industria, sus necesidades y por lo mismo ya sabía qué metodología aplicar y cuáles serían el impacto y los riesgos de este proyecto. A esto se sumaba una sólida unidad del ensayo en Quillaipe en donde realizar las pruebas controladas de las vacunas. Con toda esta información, se concretó una alianza con la Fundación Ciencia para la Vida, institución con una vasta experiencia y reconocidas capacidades en inmunología y biotecnología.

La vacuna en cifras

Según cifras del Banco Mundial, hace tres años las pérdidas para la acuicultura mundial generadas por las diversas patologías fue de US$ 3 mil millones anuales.

En Chile sólo la Piscirickettsia salmonis produce perdidas por sobre los US$ 100 millones anuales.