SANTIAGO (El Correo Gallego).- Varios miles de personas --15.000 según la organización y 2.000 según la policía-- participaron hoy en Corrubedo, en el municipio coruñés de Ribeira, en una marcha para defender el litoral gallego ante el Plan Galego de Acuicultura de la Xunta al que se oponen porque instala piscifactorías en zonas de alto valor medioambiental y ecológico y al que diferentes colectivos y el sector han presentado más de un millar de alegaciones.

 

Al grito de 'Non ao Plan Acuícola' y 'A costa é galega, non de Noruega', miles de personas expresaron hoy su rechazo al Plan Acuícola proyectado por la Consellería de Pesca y que prevé la instalación de 15 plantas piscícolas en la costa gallega.

Convocados por decenas de organizaciones de la comunidad --entre colectivos vecinales y ecologistas-- los participantes contaron con representantes del ámbito político y de la cultura. Precisamente, el ex portavoz nacional del BNG, Xosé Manuel Beiras, el actor Luís Tosar, el director Antón Reixa y la actriz Patricia Vázquez tomaron la palabra para leer el manifiesto para exigir al Gobierno autonómico la paralización del actual Plan Acuícola, por considerarlo "injusto social, ambiental y económicamente".

En esta lectura, Luis Tosar reprobó la "violación" sobre el paisaje natural y el ecosistema litoral que supone este plan con la Xunta pretende consolidar a Galicia como una potencia mundial en producción de peces planos, lo que sirvió al actor para ironizar sobre los "plano de los encefalogramas" de los que están en los despachos de la Administración.

La manifestación unitaria comenzó sobre las 12.20 horas en el puerto de Corrubedo. El recorrido se inició al lado del muelle bajo el lema 'Por tu costa, por tu mar: no al Plan Acuícola' y discurrió hasta el faro de la localidad con el objetivo de llamar la atención sobre un problema que, para los convocantes, afecta al litoral de toda Galicia, desde Ribadeo hasta A Guarda.

En declaraciones a Europa Press, el secretario ejecutivo de la Asociación para a Defensa Ecolóxica de Galiza (Adega), Fins Eirexas, justificó la participación de este grupo ecologista en la convocatoria de hoy porque se está ante un "auténtica barbaridad" y confió en que la manifestación de hoy contribuya a hacer "fuerza" para que la titular de Pesca, Carmen Gallego, acepte reunirse con las distintas asociaciones ecologistas.

"Queremos que nos explique por qué le quiere dar lo mejorcito de nuestras costas a dos o tres multinacionales extranjeras cuando apenas suponen un dos por ciento de la producción total del sector pesquero en Galicia", reprobó Eirexas, que subrayó que ya llevan cinco peticiones de reunión con la conselleira.

Fins Eirexas defendió que, en lugar de pensar en la acuicultura en tierra, la Xunta "debería preocuparse por la actividad pesquera y marisquera tradicional". Asimismo, señaló que esta manifestación "tan multitudinaria no es el final, ni siquiera el principio, sino un paso más" para solicitar a Carmen Gallego que reciba a las distintas asociaciones y que paralice el plan para crear uno nuevo "que sí atienda a las necesidades reales del sector gallego".

RECHAZO DE DISTINTAS ASOCIACIONES

Distintas asociaciones ecologistas han reclamado al Gobierno gallego que retire el Plan Acuícola y que reordene el sector ya que consideran que el proyecto es una "expropiación salvaje" del litoral y donde los "únicos beneficiarios" son las multinacionales extranjeras.

El representante de la Plataforma medioambiental de Corrubedo, Manoel Santos, expresó que el proyecto no cuenta con ningún estudio de impacto ambiental de los residuos, que se sitúa a centímetros de zonas protegidas y no tiene planificado un sistema de depuradoras de los afluentes de estas fábricas, entre otros.

En este sentido, Fins Eirexas explicó que un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación (FAO) hace hincapié desde hace doce años en que las instalaciones acuícolas deben tener en cuenta los límites del vertido que generan por medio de un tratamiento preventivo y los límites económicos.

NO SE CONSULTÓ A LA POBLACIÓN

Además, los gobiernos deben definir zonas de exclusión e imponer límites a la producción y a la extensión. Para Eirexas, la Xunta está incumpliendo todos estos puntos y lo más criticable es que no consultó nunca a la población local, ni pidió a un equipo interdisciplinar que evaluara si el plan era sostenible desde el punto de vista económico, social y ecológico.

En la misma línea, el ecologista recordó que se oponen "a la totalidad del plan, no se discute esta piscifactoría sí, esta no", ya que están "en contra de los criterios tanto de ubicación como de sostenibilidad económica, social y ambiental".

El miembro de la Plataforma pola Defensa do Patrimonio de Quilmas, Xosé Manuel Casais, indicó que entre las acciones de las multinacionales estuvo la visita a casi todos los puntos del litoral y los acusó de amenazar a los ciudadanos de que si se negaban a vender al final sus terrenos terminarían siendo expropiados.

CONSTRUIR PAÍS

Manoel Santos criticó que mientras el Gobierno gallego quiere convertir a Galicia en líder del yacimiento acuícola, adjudica las explotaciones pesqueras a multinacionales extranjeras y privadas que tienen denuncias por prácticas antiecologistas en otros países, y agregó que esa "no es la forma de construir país".

En cuanto a las respuestas del Gobierno, el representante de Adega declaró que han pedido cinco entrevistas con la conselleira de Pesca, Carmen Gallego, y que ninguna de ellas ha tenido respuesta. Además, criticó que todos los grupos parlamentarios apoyen este plan y advirtió de que los representantes políticos tendrán que dar explicaciones cuando los productos pesqueros bajen de precio por la alta producción y cuando los residuos contaminen las costas.

Así, Eirexas consideró que la creación de un plan acuícola "debería hacerse para mejorar el rendimiento de las producciones propias" y después de eso, "si hay sitio", se podría crear otro plan adaptado a la acuicultura en tierra "aunque siempre fuera de las zonas protegidas".

"Es que no tiene sentido crear un plan preocupándose tan sólo de un sector que apenas representa un dos por ciento, tanto de los empleos como de la producción", explicó Eirexas.

ESPERAN QUE PESCA "ENTRE EN RAZÓN"

"Pesca vendió este plan como una regalía, algo que iba a poner a Galicia en la cabeza de la acuicultura en tierra, pero la gente se opone. Por lo tanto, el rédito de los votantes está perdido, y aunque sólo sea por el propio interés político, supongo que lo pararán", confió Eirexas.

En la misma línea, explicó que espera que Pesca "entre en razón" y cree una mesa de negociación con todas las partes en la que se plantee la cuestión de "qué debe ser la acuicultura en Galicia".

Fuente: http://www.elcorreogallego.es