Por: Soledad Neira
PUERTO MONTT (El Mercurio).- "Creo que hay una campaña evidente que ha perseguido a los salmoneros siempre. Que no cumplen, que no cuidan el medio ambiente, que invaden. Pero es una industria que requiere cuidar el medio ambiente para su propio beneficio. Ahí hay una autolimitación".

 

De esta forma, Inés Montalva, directora del Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca), describe la situación que vive el sector salmonero en el país. Las críticas de que producen irresponsablemente "son absurdas" --añadió la autoridad-- ya que "los sistemas animales tienen su propio control". "Los animales necesitan oxígeno, espacio y condiciones para vivir", indicó.

Según Montalva, el sistema tiene sus propios límites para hacer posible la producción, porque de lo contrario perjudican sus propias posibilidades de crecimiento y de resultados de la industria. Junto con ello, señaló que "la industria está súper consciente de su responsabilidad ambiental".

Para Montalva, un ejemplo de esta situación es la respuesta frente al brote de virus Isa detectado en las cercanías de la Isla Lemuy, en la costa interior de la Isla Grande de Chiloé, donde se han confirmado seis brotes y tres sospechas en la misma zona que mantiene medidas de aislamiento, cuarentena y área de vigilancia.

Frente a esta situación, indicó que la industria ha respondido con trabajo y colaboración, "trabajamos en común, con un equipo de gente, fiscalizando y los informes son buenos", enfatizó.

Principales dificultades

Montalva reconoció, además, que subsisten dificultades, así como el de espacios para la acuicultura.

Actualmente, existen 11.476 hectáreas destinadas a la producción acuícola, lo que es insuficiente para el nivel de producción de la salmonicultura, que espera duplicar sus exportaciones al 2015.

Por lo mismo, la directora de Sernapesca indicó este punto como uno de los problemas en los que se debe avanzar.

Asimismo, dijo que es una industria que ha crecido muy rápido y se trata de buscar los lugares más apropiados, que tengan las mejores condiciones para darles descanso a los centros productivos.

Montalva explicó que la proyección hacia la región de Aisén va a generar polos de desarrollo en zonas menos pobladas.

Respecto de la fiscalización a la industria, Montalva dice que los centros declaran mensualmente stock y esos números se contrastan con lo que se exporta.

Asegura que el control sanitario se verifica por lo menos una vez al año en cada centro, de los cerca de 500 que están en uso. Y, si hay sobreproducción, se notifica y anualmente se notifican cerca de 150 infracciones.

Para Inés Montalva, la manera de fiscalizar es con información.

"Si tiene buenos sistemas informáticos, en línea, no necesita meterse al agua para saber lo que está pasando. Porque conoce la información de peso, de salida, de mortalidades", añadió.

Fuente: http://diario.elmercurio.com