Quito. Producir más de 264 millones de libras  de camarón y vender 597 millones de dólares en el 2006  a 34 países del mundo tienen varias  connotaciones para los camaroneros ecuatorianos, informó El Comercio en su edición digital.

 

No solo ha sido salir de la crisis, que empezó en 1999 con la aparición de la mancha blanca y el síndrome de taura y que casi elimina la actividad. Antes de esa debacle, el sector produjo 252 millones de libras y exportó 875 millones de dólares a 41 mercados.

También han habido otras aristas:  sobrevivencia, compromiso, solidez como gremio, innovación tecnológica y mejoramiento genético de las variedades del crustáceo, que representa el segundo rubro de exportación no petrolera.

Su solidez permitió al gremio obtener un fallo favorable del panel de la Organización Mundial de Comercio, en la demanda que Ecuador presentó contra Estados Unidos, por haberle impuesto un arancel ‘antidumping’ a las exportaciones del producto. Pero, además, por la presión del gremio, el Estado
presentó la demanda, pues hubo resistencia de las autoridades.

La innovación y la genética son los puntales que han colocado a los camaroneros como los  más productivos del país, pese a que los precios internacionales del camarón se han reducido por la competencia asiática. China, Indonesia, Vietnam y Tailandia son los mayores productores, no solo en rendimiento, sino también en costos de producción, pero por los subsidios que reciben de los respectivos gobiernos.

Los camaroneros han crecido por inversión propia. Tal es así que en la demanda en la OMC tuvieron que correr con el 50 por ciento de los gastos de la defensa, que asciende a un total de 110 000 dólares. Además, asumieron los 60  millones de dólares por el arancel de EE.UU. Si hay   ejemplos de competitividad,  el sector camaronero es un referente.

Fuente: http://www.elcomercio.com