(Terra.com). La trucha endémica del lago de Ohrid, el más antiguo de Europa situado en el suroeste de Macedonia y compartido con Albania, está en peligro de extinción debido a la pesca descontrolada y a la contaminación del agua.

 

De la trucha de Ohrid (salmo letnica, en latín), los científicos afirman que representa un 'fósil vivo' en el planeta, pero advierten de que la situación es tan alarmante que quizá este pez tan sabroso no podrá salvarse ni aun cuando se prohíba su pesca durante los próximos años.

'Aquí, cerca de la orilla ya no se puede encontrar ni una. Desde esta mañana sólo he pescado estos dos 'plashica' (peces de unos 15 centímetros)', dice Klime, un anciano de 75 años.

El lago de Ohrid se formó hace más de tres millones de años y es uno de los más antiguos del mundo junto con el Baikal, al sureste de Rusia, y el Tanganica, al este de Africa.

En círculos científicos este lago es conocido como un 'museo de fósiles vivos', pues, además de las truchas, hay al menos otras 146 especies endémicas, como cangrejos, gusanos y moluscos.

'Hay que hacer algo con urgencia. Se trata de la supervivencia de las truchas', explicó recientemente en Ohrid el ministro macedonio de Medioambiente, Imer Aliu.

Las autoridades de la ciudad de Ohrid, levantada al pie de una fortaleza medieval construida por el emperador Samuel, aseguran que pese a la veda temporal este pescado se encuentra en todos los menús de restaurantes especialidades.

Se teme que si desaparecen las truchas el lago podría perder el estatus de riqueza natural otorgado por la UNESCO en 1979.

'Es muy difícil controlar todos los locales del municipio. Es costoso establecer si el pescado proviene del lago o de algún vivero privado, como alegan los comerciantes', comentó a Efe el presidente del Consejo municipal, Vlado Chingovski.

En uno de los numerosos restaurantes próximo al atracadero municipal, el camarero Mihail, de 36 años, quien dice no saber de dónde traen el pescado fresco, recibe a los clientes con un largo menú de especialidades de pescado, de al menos 30 euros la ración.

Son populares, sobre todo, la tradicional sopa de pescado y el asado 'makalo', con ajos, arroz y limón, rociado con vino blanco.

En el Instituto de Hidrobiología, que desde 1935 trabaja bajo una gran roca fuera de la ciudad y donde corren límpidos manantiales de montaña, afirman que este pez puede llegar a pesar hasta más de 10 kilos, lo que es un gran reto para los restaurantes caros.

'Imagínese que necesita siete años para alcanzar un kilo y la gente se la come en sólo quince minutos, y se comen también las huevas', dijo a Efe Zoran Spirkovski, biólogo del Instituto.

Durante este y el mes próximo se realizará allí inseminación artificial de los peces. Las truchas del año pasado sólo han crecido dos centímetros.

Ohrid se ha convertido en los últimos treinta años en la principal atracción turística de Macedonia. La mayoría de los pueblos circundantes carecen de instalaciones para depurar aguas residuales y las autoridades municipales dicen notar que se siente la influencia del aumento de turistas.

'El lago necesita 83 años para renovar completamente el agua. Por eso, lo que se contamina hoy permanecerá en el ecosistema otros tantos años', añade el biólogo.

En los viveros de hormigón de su institución se criaron el año pasado por vía artificial 2,5 millones de truchas, lo que es sólo la mitad de la cifra necesaria para un desarrollo biológico sostenible en el lago.

En la comisaría municipal explicaron a Efe que decomisaron durante los últimos tres meses unos 300 kilos de pesca furtiva y retirado unas 1.500 redes del lago.

Presentaron denuncias penales contra 20 personas, pero explican que para salvar a estos peces se necesita una acción conjunta de Macedonia, Albania, la ONU y la Unión Europea.

La multa para la pesca furtiva en Ohrid es de tan solo unos 25 euros.

Fuente: http://actualidad.terra.es