WASHINGTON, DC.- La acuicultura oceánica a escala comercial ni reduce la presión sobre el colapso de las poblaciones de peces marinos silvestres, ni elimina nuestro déficit comercial de alimentos de origen acuático, según un nuevo informe de la Food & Water Watch. El Gobierno estadounidense viene impulsando la acuicultura oceánica entre las 3 y 200 millas desde la costa.

 

“La acuicultura oceánica no esta preparada para un mayor crecimiento” dijo Wenonah Hauter, director ejecutivo de Food & Water Watch. “La industria ha fallado en demostrar que la práctica es ambientalmente sustentable, financieramente viable, o técnicamente posible a escala comercial”.

En el informe: “Fishy Farms, The Problems with Open Ocean Aquaculture”, Food & Water Watch examina cuatro piscigranjas oceánicas ubicadas en Hawaii, New Hampshire, y Puerto Rico, que están plagadas de problemas.

“Estamos preocupados no solo por como la acuicultura oceánica podría ser perjudicial para nuestros recursos marinos, sino también en su impacto sobre nuestras comunidades costeras y la economía” dijo Hauter. “Esta industria causara más problemas que los que se propone resolver”.

Los defensores de la acuicultura oceánica indican que la apertura de nuestros océanos a estas piscigranjas industriales permitirá reducir el déficit comercial en los alimentos de origen acuático de USA. Sin embargo, esto es falso. Este déficit no es un problema de abastecimiento debido a que los pescadores de USA ya vienen capturando el suficiente pescado para satisfacer más de la mitad del consumo domestico. En adición, los peces criados en las operaciones de acuicultura podrían alcanzar solo una pequeña Proción del mercado.

“En vez de promover una industria que podría exacerbar nuestros problemas pesqueros marinos, nuestros gobernantes deberían establecer medidas de protección no solo para proteger la vida marina, sino también para crear alimentos de origen acuático seguros y sustentables para los consumidores estadounidense” dijo Hauter.

Puede obtener una copia del informe aquí:
www.foodandwaterwatch.org/fish/pubs/reports/fishy-farms/