(LNE).- La consejera de Medio Ambiente y Desarrollo Rural, Belén Fernández, y su viceconsejera, Tomasa Arce, no se ponen de acuerdo respecto al proyecto de instalación de una empresa de cría de salmónidos en el embalse de Grandas de Salime.

 

Si días atrás, en una visita al valle del Navia, Tomasa Arce alabó esta iniciativa y defendió que la empresa de cría es uno de los proyectos «estrella» de la comarca y «todo un modelo de cómo explotar el medio rural más allá de las iniciativas turísticas», su jefa, Belén Fernández, no es de la misma opinión. Más bien, todo lo contrario.

La Consejera advirtió el pasado viernes en Navia de que no se va a permitir la cría de salmónidos en el embalse de Salime por su impacto medioambiental. Fernández explicó que, aunque el proyecto aún no ha llegado a la Consejería y no ha podido analizarlo con detenimiento, «no es posible criar salmónidos directamente en la presa por su impacto ambiental». No obstante, no cerró las puertas a otras posibilidades de cría de peces. Eso sí, no deben llevarse a cabo de forma directa en las aguas del embalse.

Con todo, lo que ha quedado claro son las discrepancias de Belén Fernández y Tomasa Arce ante este proyecto, que persigue instalar en el embalse de Salime un criadero de truchas asalmonadas y salmones para introducir el producto en el mercado después de ser precocinado.

La consejera de Desarrollo Rural explicó que en el año 2001 una empresa de similares características a la que ahora quiere ubicarse en Salime pretendió instalar una piscifactoría en este mismo embalse para la cría de trucha arco iris. Recordó que este proyecto fue paralizado por el Principado «por su impacto medioambiental severo».

Además, argumentó que no es posible criar estos peces en el embalse, ya que cuando las aguas se enriquecen de nutrientes -es decir, afrontan un proceso de eutrofización-, se modifican las condiciones naturales del acuífero y disminuye el nivel del oxígeno del agua y su calidad. Otro de los impactos negativos es que los peces del criadero pasasen al río, proliferando junto a las especies autóctonas del Navia y modificando el ecosistema del río.

La empresa que pretende instalarse en Salime y desarrollar tal proyecto crearía 18 puestos de trabajo en Grandas.

Fuente: http://www.lne.es